La mitad de la población argentina está en contra y la otra mitad, a favor.

 

Por Andrés Rosso, Abogado

 

Pero, ¿cómo se resolvió en el resto del mundo?

Hay países que lo prohíben terminantemente en todas sus formas. Otros lo permiten sólo si está en peligro la vida de la madre o es producto de una violación. Y en otros es totalmente libre. En estos últimos, varía según el período de gestación (semanas) que haya transcurrido.

En España, a partir del 2010, el aborto es legal si se realiza dentro de las 14 semanas.

En Italia, en 1978, se aprobó el aborto dentro de los primeros 90 días, bajo ciertas circunstancias: serio peligro para la salud física y psíquica de la madre; que existan dificultades económicas, sociales o familiares; o bien ante el temor de anormalidades o malformaciones del que va a nacer. Es decir que, en la práctica, todo motivo personal serio es suficiente para interrumpir el embarazo sin caer en delito.

En Francia, se legalizó en 1975, hasta las primeras diez semanas. Luego en el 2001, se extendió hasta doce semanas.

En Holanda, desde 1984, se permite dentro de las veinticuatro semanas de gestación, pero en la práctica es hasta las 22 semanas.

En Rusia, según su Constitución, el aborto es libre y gratuito hasta las 12 semanas de iniciada la gestación, y sólo está “sujeto a la voluntad de la madre”. En caso de enfermedad grave, viudez, minoría de edad, pérdida de trabajo o vivienda, falta de recursos económicos para mantener al niño, violación y otra medida de supuestos de carácter social, material y físico, el aborto se puede realizar hasta las 22 semanas. El Estado se hace cargo de todos los gastos derivados del aborto por mandato constitucional.

El aborto en China Popular es legal y es un servicio sanitario gratuito que ofrece el gobierno para alcanzar sus objetivos de estabilidad de la población y constituye uno de los métodos usados para alcanzar la política del hijo único. Las autoridades chinas consideran el crecimiento de la población y la superpoblación como uno de los problemas estructurales del país. No es un tema de protección de la mujer sino eminentemente político. Muchas mujeres chinas utilizan el llamado “aborto selectivo”, es decir, mediante “un diagnóstico prenatal del sexo”, como consecuencia del deseo anclado en la tradición de preferir hijos varones, abortan si es una niña. Es ilegal, pero se hace. Recientemente, China autorizó tener hasta dos hijos por matrimonio.

En los Estados Unidos, un fallo de la Corte Suprema de Justicia de 1973 (“Roe vs. Wade”) despenalizó el aborto, fundándose en la 14° Enmienda que ampara el derecho a la privacidad de la mujer. Pero lo tenebroso es que la justicia permite el aborto “hasta el momento en que el feto se transforme en viable, es decir, sea potencialmente capaz de vivir fuera del útero materno, sin ayuda artificial”. Es decir, ¡cerca de los siete meses o 28 semanas! Y lo más significativo es que ese fallo se dictó con una demanda de dos abogadas que inventaron que la madre fue violada y, por ello, solicitaban el aborto. El niño nació mientras el caso aún no se había decidido. Luego las letradas reconocieron que su conducta no había sido totalmente ética, pero lo hicieron “por buenas razones”.

La disyuntiva sobre la protección de los no nacidos y la del derecho a decidir de la mujer sigue siendo un tema que polariza al país del norte, con 47% de la sociedad que lo considera moralmente erróneo frente al 43% que lo acepta, según datos de la consultora Gallup. Antes de ser elegido, Donald Trump, se había declarado partidario de imponer “algún tipo de castigo” a las mujeres que ponen fin a su embarazo.

En países como Canadá, Uruguay, India, los países de la antigua órbita soviética y la mayoría de los países de Europa, el aborto es legal a petición o demanda de la mujer.

En la mayoría de los países latinoamericanos, África, Medio Oriente, Oceanía y el Sudeste Asiático el aborto es ilegal y está penalizado en alguno de los supuestos.

Ciudad del Vaticano, El Salvador, Malta, Nicaragua y República Dominica prohíben la interrupción del embarazo bajo cualquier circunstancia y tipifican penas de cárcel para toda mujer y persona que realice, intente realizar o facilite la realización de un aborto.

En nuestro país, en poco tiempo más, se va a dar, sin dudas, un jugoso debate acerca de este tema.