Alumnos de esa institución educativa hicieron una prótesis con una impresora 3D que ayudó a una vecina de otra localidad.

por Victor Koprivsek

Allí están los héroes silenciosos: Nicole Amarilla, Fernando Gamarra, Joaquín Linera e Isaac Cejas, junto con el profe Ariel y la vecina Cristina. Felicitaciones.

Una historia de esfuerzo y creatividad que vale la pena conocer.

Antes de empezar sus merecidas vacaciones, cuatro alumnos de 7º 2da de Informática de la Técnica Nº 3 de Del Viso entregaron una prótesis que ellos mismos realizaron en el marco de la materia Programación, con una impresora 3D.

La vecina es de Tierras Altas, Malvinas Argentinas, su nombre es Cristina y, sin dudas, el compromiso de estos estudiantes mejoró su calidad de vida.

“Siempre la juventud está asociada a lo malo y estas cosas no se notan, pero el compromiso que tienen los chicos es para valorar, son muy buenos. Para mí formamos un equipo, son compañeros y no alumnos”, expresó el docente Ariel Pérez en una entrevista a un medio colega.

El profesor también hizo especial hincapié sobre la manera en la cual la escuela solventa este tipo de proyectos: con la misma impresora realizan tableros de dibujo que luego venden y con el margen que les queda de ganancia reinvierten en insumos.

Este tipo de prótesis pueden costar entre 2 mil y 10 mil dólares, una suma inalcanzable para la gran mayoría de las familias delvisenses y de la zona.

Sin embargo, gracias al trabajo, el esfuerzo y compromiso de este puñado de estudiantes y un profesor pudieron hacer la prótesis del brazo con un costo de entre 300 y 450 pesos.

Esta es la valiosa juventud que hace del mundo y del barrio un lugar mejor.