Las bibliotecas Palabras del Alma (Pilar) y Yo Soy Gardel (Barrio Carlos Gardel) construyen vínculos y puentes.

En la foto, Hernán Nemi y Lucas Ghi. “Lucas dijo ayer que Hernán Nemi ha sido fundamental en su formación humana y académica y se dio un momento cargado de emoción indisimulado”, comparte Mariano.

por Noelia Venier

Nos quieren hacer creer que el otro es nuestro enemigo. El otro distinto, diferente, pobre, inmigrante; el otro que no piensa como nosotros. Nos quieren encerrados en nuestras casas, con miedo, tristeza. Nos quieren solos. Pero, somos el otro; el que no tiene trabajo, el que es pobre, el que no tiene para poner un plato de comida en la mesa, el jubilado, el docente… para algunos le edificación de una sociedad más igualitaria es una tarea cotidiana.

El pasado domingo 7 de abril, en la Plaza Alsina de Villa Sarmiento, con motivo de la celebración de los 108 años de dicha localidad, muchísimos se juntaron a decirle no al individualismo. Mariano Spina, referente de Yo Soy Gardel, y Hernán Nemi, de Palabras del Alma, nos cuentan cómo lo vivieron.

“A fin del año pasado tuvimos la oportunidad de disfrutar de la obra Querida Biblio en la Capilla del Barrio Carlos Gardel, a partir de una iniciativa de la Biblioteca Popular Yo Soy Gardel, y ahí mismo se nos ocurrió poder hacerla de manera conjunta en Plaza Alsina”, cuenta Mariano.

“El grupo Alma de Barro surgió en 2017 luego de que el Municipio de Pilar nos diera un subsidio y nosotros decidiéramos usarlo para la creación de un grupo de teatro comunitario que, en medio de una sociedad excluyente en donde predomina la meritocracia y donde lo artístico parece que estuviera destinado a algunas personas tocadas por una varita mágica, es inclusivo y en donde hay lugar para todos. Querida Biblio cuenta la vida cotidiana del Barrio Peruzzotti (Pilar) y cómo una biblioteca popular puede ensanchar las expectativas y posibilidades de la gente que vive en ese barrio”, resalta Hernán, que además es vecino de El Palomar.

Mariano asegura que “fue un día muy especial por la calidez del grupo de teatro, por el mensaje de la obra y por la calidad humana de una persona como Hernán Nemi.”

–¿Cómo se vive el día a día en el Barrio Carlos Gardel y qué significa para los vecinos que haya una biblioteca popular allí mismo?

–Son momentos muy difíciles, en los que sabemos que lo primero que se resiente son los vínculos comunitarios, producto de que cada uno trata de encontrar soluciones a sus problemas. Sabemos que esa es una de las consecuencias de las políticas que se aplican en nuestro país, en la región y en buena parte del mundo. En ese sentido, Gardel tiene una fuerte tradición de resistencia y de sentido comunitario que, pese a este momento, sigue de pie. La biblioteca intenta apostar a esa tradición, generando un espacio de encuentro.

–¿Coincidís con lo que cuenta Mariano, Hernán?

–Sí. Son momentos en que desde el Estado se fomenta el individualismo, el ‘sálvese quien puede’, la desconfianza hacia el pobre, hacia el extranjero. Yo creo que son momentos de resistencia. Hay que resistir y hay que mostrar que, frente a este discurso neoliberal que nos dice que la felicidad es algo solitario e individual que tiene que ver con poseer cosas, nosotros tenemos otra verdad, que es que la felicidad se puede construir comunitariamente, entre todos y sin ver al otro como un enemigo.

–Estos encuentros, como el que se generó en la Plaza Alsina, son una muestra de que los vecinos ganaron los espacios públicos como lugares para compartir colectivamente. ¿Les renace la esperanza cuando viven estás cosas?

–Sin dudas. Para nosotros que se haya sumado Lucas Ghi terminó de generar un momento mágico en la Plaza. Aprovechamos su visita para propiciar un encuentro espontáneo con la gente que estaba en la Plaza, para dar a conocer su candidatura a Intendente. Creo que hay que salir de una postura endogámica y de hablarle solo a quienes piensan igual o parecido y animarnos a compartir espacios públicos con la comunidad.

–Para nosotros actuar en las plazas, llegar a todo el mundo, es algo muy lindo y una forma de militancia. Queremos mostrar que colectivamente se pueden armar cosas que valgan la pena y que en el encuentro con los otros y en el trabajo comunitario hay un camino hacia ser felices. Cuando a mí me pregunten qué hice durante estos años tan tristes para la Argentina, de aumento de la pobreza, la desocupación y de predominio de un discurso despreciativo hacia el otro, yo voy a contestar que aposté a lo comunitario. Junto a otros amigos, amigas, compañeros, compañeras, estuvimos haciendo teatro en las plazas, en los barrios, en las bibliotecas, mostrando que había otro camino para la construcción de la Patria.

“Somos, en este momento, 30 vecinos actores (de Pilar, de Peruzzotti, del Oeste) con una diversidad impresionante y en la obra hay lugar para todos. Nos une la posibilidad de crear”, afirma Hernán.