Editorial Apogeo de Derqui

Levantamos la copa por la alegría, los desafíos, la amistad, la familia, los reencuentros, las diferencias, los consensos, la humildad, el perdón, los abrazos, la dignidad, los sueños, la rebeldía, el amor, el trabajo, la esperanza, los sobrinos, la nostalgia, las abuelas, el barrio, los auspiciantes, los hijos y los padres.

Brindamos por nuestras calles, por las murgas, los jóvenes despiertos, los dormidos, los que ríen, los que sufren. Celebramos el verano, las canciones, los centros culturales, la poesía, los que estudian dibujo y pintura, los que levantan las cortinas y ríen, las chicas apiñadas en las esquinas, los libros, los skaters, las guitarras, los bomberos voluntarios, las azoteas, las banderas, los argumentos.

Lo que viene y lo que pasó, los festivales, el teatro, los asfaltos, los patios, el mate, la fe, las convicciones, el barro, las vacaciones, los bolsitos al hombro, las palabras, el anhelo, los detalles. Los nombres y rostros de los que no están pero que nos dejaron su corazón de regalo.

Que este año nos encuentre más unidos, lúcidos, preparados, tolerantes, respetuosos de la tierra, el medioambiente, el barrio, los otros, las ideas.

Por un 2012 inolvidable,  soñado, generoso.

Gracias a todas y todos los que hicieron posible que mes a mes Periódico El Apogeo descanse en las mesas familiares. Gracias Marina Velárdez, nuestra correctora, Julio Zani, diagramador, Pablo Ghione, imprenta, Pablo Etcheberry, columnista, Hilda Velárdez, Roxi Cardozo, Ileana Grosso, colaboradoras, Gregorio Papez, dibujante, Eric Le Quesne, guionista del Avatar derquino, Ariel Cáseres, historietista, Chivilcoy Continuos, imprenta, gracias.

Cada uno de nuestros estimados auspiciantes, gracias. Cada lector/a, gracias.

En la firmeza del trabajo con profesionalismo, con amor profundo y respeto por lo que hacemos, en la semilla arrojada, en la excelencia gráfica y de papel, en el color y el contenido, en la convicción sincera de que Derqui se merece lo mejor. Fuimos creciendo y convirtiéndonos en un “Buen diario”.

Y no lo decimos nosotros, lo dicen los miles y miles que nos eligen cada mes. Nos buscan, nos leen, nos comparten. Gracias. Ese es nuestro premio mayor, el cuidado de la gente, su respaldo, su confianza y cariño.

Cuarenta y cuatro meses, cientos de auspiciantes, más de 30.000 lectores en nuestros tres productos: El Apogeo de Derqui, El Apogeo de Del Viso (impresos) y www.periodicoelapogeo.com.ar (digital), avalan nuestra propuesta de destacar las mejores noticias de la zona.

Con un fuerte tinte local pero incluyendo a todo el Partido de Pilar y ciudades vecinas.

Doce meses de trabajo fuerte sumaron experiencia a nuestras filas. En los ojitos de los pequeños que nos gritan: -Amigo, una foto para El Apogeo.

En el saludo de los mayores que agradecen cada edición. Y en el respaldo de los comerciantes, empresarios, clubes, colegios e instituciones que apuestan por una mejor calidad de vida, para los habitantes de esta ciudad crecida en sueños.

Descansa el más profundo propósito, el de comunicar en libertad, con sinceridad y sin perder de vista lo más importante para nosotros, el corazón, los sentimientos, las convicciones.

Gracias Dios por la alegría de vivir de lo que nos gusta.

 

José y Víctor Koprivsek


 

Verano de fuego

Editorial Apogeo de  Del Viso

Bestias incandescentes brotan del asfalto, llamas de fuego se arremolinan en las calles. No hay horario para el calor abrasador de este verano. Mañana, tarde y noche se derrumban al sopor del aire turbio.

A cuidarse vecinos, a estar atentos y tomar en serio esta oleada criminal.

Diciembre pareciera haber dejado el tendal de rostros envueltos de agotamiento, que piden a gritos vacaciones.

Y efectivamente las necesitamos. Comerciantes y trabajadores de fábricas y oficinas, gente de la educación, hombres y mujeres de las periferias que se amontonan día a día en colectivos y avenidas. Proveedores, vendedoras, empleados y jefas, todos sin discriminar, reclaman el reparo de la siesta o una bebida fresca al costado del camino.

Los pensamientos no alcanzan, las ideas se desvanecen, las palabras se desintegran, todo exige una pileta o una parra.

Por eso no es tiempo de decisiones importantes, ni disputas, insultos, intolerancias. De ninguna manera es tiempo de andar maltratando a los clientes, mirando torcido al otro.

Atención con esto. Como diría un amigo: -Piloto automático y sonrisa.

Mayor cuidado con los que siempre vemos, con quienes convivimos todo el año. Cualquier exabrupto puede ser letal.

Palabras, actitudes y gestos, pueden convertirse en verdaderos cuchillos capaces de lacerar los espíritus más nobles. Ni hablar del tuyo.

A cuidarse delvisenses, febrero espera relajado, marzo aguarda con su gloria comercial. Y la vida, la vida nos quiere fuertes y dignos para afrontar los desafíos y promesas.

Nosotros, desde este Apogeo de Del Viso, agradecemos el apoyo recibido en todo el 2011, volvimos a sentirnos honrados de contar la historia de este pueblo.

Gracias estimados auspiciantes. Además de la publicidad, colaboran para que sigamos  promocionando las buenas noticias que pasan por acá.

Del Viso saludo, sencillez, día a día. Del Viso plaza, veredas repletas por las tardes, mansedumbre que crece. Del Viso jóvenes inquietos, familia, esperanza. Del Viso abuelas, sabiduría de los años.

Una nueva edición nos alista en las filas de los que suman. Espacio Alternativo, Santiago, “Cuentos del tren”. Más las novedades de la zona, la presidente Cristina operada exitosamente en la vecina ciudad de Presidente Derqui, un grupo de jóvenes de Pilar y un viaje solidario a Misiones, el malestar de los usuarios por los servicios de las compañías celulares, son algunos de los temas de este mes.

El calor pasa. Agua, celebramos tu frescura en esta hora de fuego.

 

Víctor Hugo Koprivsek