En estos momentos se está discutiendo el tema del aborto. La población está dividida casi en mitades.

por Andrés Rosso, Abogado

Los que están en contra, basan su argumento en que la vida humana intrauterina debe ser respetada. Los que están a favor, se basan en la libertad sexual de la mujer y la muerte de madres que deciden abortar en forma clandestina.

En octubre de 2006, es decir, hace ya casi doce años, se promulgó una ley que contempla un programa nacional de educación sexual integral.

En su artículo primero se establecía que “todos los educandos tienen derecho a recibir educación sexual integral en los establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada de las jurisdicciones nacional, provincial, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y municipal…”.

Con ese fin, se crea el Programa Nacional de Educación Sexual Integral en el ámbito del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, con la finalidad de cumplir, en todas las escuelas, el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable.

Los objetivos que tiene el PNESI son:

– incorporar la educación sexual en toda propuesta educativa orientada en la formación armónica, equilibrada y permanente de las personas;

– asegurar la transmisión de conocimientos pertinentes, precisos, confiables y actualizados sobre los distintos aspectos involucrados en la educación sexual integral;

–  promover actitudes responsables ante la sexualidad;

– prevenir actitudes relacionadas con la salud en general y la salud sexual y reproductiva en particular; y

–  procurar igualdad de trato y oportunidades para varones y mujeres.

La ley manda organizar en los colegios espacios de formación para los padres o responsables que tienen derecho a estar informados, teniendo como objetivos:

– ampliar la información sobre aspectos biológicos, fisiológicos, genéticos, psicológicos, éticos, jurídicos y pedagógicos en relación con la sexualidad de niños, niñas y adolescentes; y

–  promover la comprensión y el acompañamiento en la maduración afectiva del niño, niña y adolescente ayudándolo a formar su sexualidad y preparándolo para entablar relaciones interpersonales positivas, vinculando más estrechamente la escuela y la familia para el logro de los objetivos del programa.

En la Argentina, cada día nacen más de 300 hijos de madres adolescentes. La mayoría no usa ningún método anticonceptivo al momento de quedar embarazadas.

La mayoría de los embarazos de adolescentes se produce porque los chicos desconocen cómo funciona su propio cuerpo, o por haber escuchado mitos falsos sobre la sexualidad y la forma de cuidarse.

El alto número de embarazos no planeados en la adolescencia aumenta el riesgo de exposición a un aborto inseguro, de abandono escolar y de limitaciones de acceso del mercado laboral.

Educación, educación, educación. Es la única respuesta.

Esta ley casi no se aplica en la Provincia de Buenos Aires y el Ministro de Educación de la Nación afirmó, hace un par de días, que están estudiando su aplicación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para el año próximo.

En la era de las telecomunicaciones, la información y las redes sociales, todavía estamos cambiando pañales…