Otro femicidio

Un ruido ensordecedor

Elástico. Flexible. Un mundo en movimiento desata su destino entre los pliegues de las estructuras más rígidas, esas que si las doblas se rompen.

Pero al caer las columnas, al desprenderse los hierros retorcidos, sus varillas de fuego buscan ojos para arrancar de cuajo.

Otra mujer ha muerto víctima de un disparo de su ex. Natalia formaba parte del Taller de Género de la Biblioteca Palabras del Alma, era vecina del barrio Peruzzotti y tenía tan sólo 35 años. Era madre de una hija de 5.

La bala que le quitó la vida ingresó por el ojo derecho ocasionándole muerte cerebral. La causa quedó caratulada como “femicidio”.

Algo cae de jeta sobre el asfalto. Algo golpea la tierra. Algo explota.

El imputado había sido denunciado siete veces por la víctima. Siete veces por violencia de género en el Juzgado de Familia N° 1 de Pilar.

No habrá silencio ni habrá olvido ni siquiera habrá quietud. Sólo movimiento.

Un mundo elástico, flexible, crece a la puerta del dolor.

“Una piba luchadora que estaba saliendo adelante a fuerza de sacrificio que terminó hace poquitos días la escuela secundaria nocturna y que con su trabajo mantenía su hogar”, escribió Graciela Labale, tallerista de Palabras del Alma.

Compartir
Enable Notifications    OK No thanks