Los usuarios de Facebook tenemos la posibilidad de utilizar algunas herramientas para evitar que las empresas, como la consultora Cambridge Analityca, utilicen nuestros datos personales.

por Natalia Molina

Hace unas semanas se conoció la acusación que se le hizo a la consultora Cambridge Analytica por haber obtenido información de millones de usuarios de Facebook sin permiso, violando las políticas de uso de la red social. Esto lo hicieron con el fin de generar anuncios políticos para favorecer la campaña presidencial de Donald Trump.

Por otra parte, a Facebook se lo acusa de haber permitido que un tercero pudiera acceder a información que serviría para influir en la campaña electoral.

Luego de conocerse la noticia, muchos usuarios de la red social se preguntan cómo proteger sus datos. La realidad es que constantemente las personas que usamos la red social damos permiso a terceros para que accedan a nuestra información personal. Esto lo hacemos cada vez que instalamos una aplicación de Facebook, como los juegos, los test de personalidad, o para ver a qué famoso nos parecemos, entre otras más.

Para impedir el uso indebido de nuestros datos hay que limitar sus permisos siguiendo estos pasos: ir a “Configuración”, o “Configuración de cuenta” en el caso de que lo hagas desde el celular, ingresar en el apartado “Privacidad”. Para controlar el acceso de terceros a tu información personal ingresar en “Aplicaciones”. Arhí podemos ver una lista con las apps que el usuario tiene instaladas en su cuenta. Podemos eliminar las que queramos o editar los permisos de cada una. Otra opción más determinante es impedir que ninguna aplicación funcione en la cuenta de Facebook. Para esto hay que ingresar en “Aplicaciones, sitios web y plugins”, luego pinchar en “Editar” y en “Disable platform”, eso sí, con esta opción no podrás usar ninguna aplicación ni servicios web de terceros que utilicen la cuenta de Facebook para iniciar sesión.

Finalmente, como recomendación general, al momento de acceder por primera vez a una aplicación en Facebook hay que hacer lo que nunca se hace: leer las políticas de privacidad. Si no lo hacemos, deberíamos por lo menos editar los permisos que damos. Otra opción más radical es eliminar la cuenta de Facebook.