Será para proteger la explotación de los niños.

por Andrés Rosso, Abogado

El 16 de julio de 2015, este periódico, se refirió a la explotación de los niños “ricos”.

Allí se mencionó, claramente, que los niños no contaban con ninguna protección legal cuando son utilizados para, por ejemplo, ser modelos de publicidad, artistas o jugadores de fútbol.

Se tomó como ejemplo al actor norteamericano Macaulay Culkin, del film “Mi pobre angelito”, explotado por su padre quien usufructuaba la fortuna ganada por su hijo. Esta situación, de explotación sin límites, le trajo como consecuencia un grave problema de adicción a los calmantes que dañaron su salud.

Pues bien. Recientemente, se presentó un proyecto de ley en nuestro país, conformado por varios partidos políticos, el cual tiene por objeto garantizar la protección de los niños, niñas y adolescentes en el ejercicio de representaciones artísticas, es decir toda aquella actividad relativa a la intervención en obras de teatro, cine, circo, radio, televisión, series, publicidades, selección de talentos, proceso de formación del elenco o casting, call back, modelaje u otras actividades similares.

La ley tiene en cuenta, fundamentalmente, el interés superior del niño, amparado, también, por la ley de Protección Integral de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes.

Toda actividad a realizar por un menor de edad debe estar autorizada por la autoridad de aplicación; debe tener la participación de un representante legal y/o referente adulto; se debe acreditar la aptitud psicofísica del menor, donde consten antecedentes médicos, tratamientos psicológicos o farmacológicos; deberá presentar el certificado de alumno regular; una copia completa del guión de la obra a representar y el consentimiento por escrito del menor.

La jornada laboral deberá ser diurna y, excepcionalmente, nocturna. En el caso de niños y niñas, la misma no podrá exceder las tres horas diarias o superar las quince semanales. Si es un adolescente, no puede superar las cinco horas diarias o veinticinco horas semanales.

Dicha jornada no podrá superponerse con el horario escolar y se debe asegurar que los menores posean descansos, alimentación saludable y reposo acordes con su edad, entre jornadas.

Deberán contar con un ámbito que resguarde su intimidad y si la representación artística involucra contenidos inadecuados o no aptos para todo público, el menor deberá estar acompañado de personal calificado durante la jornada laboral.

Además, se crea el denominado Registro Nacional de Monitoreo de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes en el Ejercicio de Representaciones Artísticas, que tendrá el control de la actividad de los menores.

Es un avance importante.

Obviamente que ese Registro tiene que tener los medios económicos para cumplir acabadamente con su función de protección y el personal dedicado a ese fin, sino será solo una buen intención y los niños verán, una vez más, violados sus sagrados derechos.