Hay una sabiduría que solo los años dan. Pepe Placánica está pisando los 82, y entre otras cosas llevó adelante durante 34 años ininterrumpidos el bar “Bariloche”, ubicado sobre el andén de la estación de Del Viso.
“Todavía está el local, al lado del tanque, lo tuve abierto del ’60 al ’94, cuando privatizaron los ferrocarriles y nos desalojaron a todos”, cuenta el vecino.
Oriundo de Parque Patricios, llegó a esta localidad con su esposa Lidia Beatriz Zeballos, -según sus palabras “el puntal de la familia”-, hace 58 años. Ella tenía 19 y el 24.
“Vinimos a vivir al barrio La Tierrita (William Morris) y no nos fuimos más”.
Padre de cinco hijas e hijos, 17 nietos, 3 bisnietos y otro en camino.
“Mis hijos son Carlos Alberto, que tiene la banda de rock La Leyenda; Héctor Ricardo, conocido como Coco, es el más bandido pero con un corazón de oro; Patricia, que vive en San Justo pero la tenemos en casa todos los domingos; Daniel que trabaja en Tortuguitas; y la más chica, Claudia, que vive en Los Cachorros y tiene dos nenas”, repasa las raíces de su fructífera descendencia.
Desde que llegó, Pepe participó de distintos emprendimientos comunitarios que tuvieron como objetivo el progreso de Del Viso.
“Fui fundador de la plaza Martín Fierro de La Tierrita, estuve en las primeras gestiones para la formación de la Cooperativa Telefónica y fui secretario durante 4 años de la Sala de Primeros Auxilios Federico J. Falcón, bajo la presidencia de León Criso y Juan Caporaso (2 años cada uno). Nosotros la reabrimos y empezamos a atender las 24 hs. Los médicos eran Rivas y Corso, también había dos odontólogos, uno de ellos se quedó a vivir en Del Viso para siempre, Méndez Signori”, dice al calor de la estufa, en el living de su hogar.
También integró la comisión del Club Unión y fue presidente de la comisión de boxeo de esa entidad, junto a Altamirano, los hermanos Rodríguez y un tal José Korsich.
“En aquel tiempo hicimos el gimnasio Víctor Galíndez, donde pelearon grandes campeones como Pedro Décima y Miguel Mosna”, recuerda, y la memoria arrastra otros nombres como Pirucho Nómine y Roberto Flores.
-Pepe ¿qué siente por Del Viso?
-Y… un amor entrañable, mis hijos ya saben, yo soy loco de las plazas y cuando muera quiero que me cremen y arrojen mis cenizas en las de Del Viso. Lo que pasa que yo viví dos mundos completamente distintos, antes, por ahí íbamos a lo de mis suegros y por una semana quedaba la casa sola con las herramientas afuera y nadie te tocaba nada, cuando volvíamos estaba todo ahí.
-A los 82 años ¿qué es lo más importante en la vida?
-Lo especial es la familia, porque es la base, eso es lo más lindo para mí-, dice el hombre emocionado.
“El bar puede pasar inadvertido para los ojos con prisa, no hay carteles que destaquen su nombre de escuela popular ni letreros luminosos que denoten su existencia, pero está ahí, para charlar con los amigos y destejer la vida”, escribiera un autor argentino.
Y para quien tuvo durante 34 años boliche, es difícil olvidar y dejar atrás tantos recuerdos.
“Son miles de anécdotas, muchas cosas lindas, imaginate que estaba abierto casi las 24 hs. Hoy uno ve a los viejos en el centro de jubilados y a los jóvenes en los pubs, cada uno por su lado; en Bariloche se daba otra cosa, podías encontrar tanto chicos de 16, 17 años, como de 30, 35 y gente de 70 y hasta 80 años, todos mezclados trasmitiéndose experiencia e identidad, los jóvenes se sentían contenidos ahí”, reflexiona y asegura que es por ellos que hay que contar a Del Viso y pelear porque se convierta en ciudad.
“Durante toda nuestra historia Del Viso fue despojado de tierras y dividido, de 12 km. por 5 km. de extensión, lo quieren reducir a 2 x 2, y va a pasar si no actuamos nosotros, en especial la gente grande, porque somos quienes sabemos y conocemos lo que era antes. Por eso hay que empezar a contar a Del Viso, para que los jóvenes sepan y podamos revertir lo que está pasando”, enfatiza.
Amor, firmeza e identidad, palabras que redefine este vecino inquieto, que a los 82 años se volvió a subir al cuadrilátero de la vida, a dar pelea por su pueblo.