Más créditos, mejores tasas, más plazos y cobertura universal. Se llevó a cabo una reunión en la biblioteca de Telviso, con el objetivo de difundir las bases de un nuevo proyecto de ley sobre los servicios financieros.
Fernando Diminuto es gerente zonal del Banco Credicoop y dirigente cooperativo.
“Estamos acá para hacer la presentación del proyecto de Ley de Servicios Financieros, que entró al Congreso por la Cámara de Diputados a través del bloque Nuevo Encuentro”, dice mientras poco a poco comienzan a llegar vecinos y referentes de instituciones de la zona.
Elaborado por Carlos Heller, el Proyecto de Ley para el Desarrollo Económico y Social, tiene dos ejes bien claros: por un lado, definir a la actividad financiera como un servicio público; por el otro, concebir la Ley a partir de las necesidades de los usuarios y no de las entidades financieras.
“El sistema financiero actual está pensado para el negocio financiero en sí mismo, sin marcos regulatorios”, afirma.
“Hoy, la utilización de la capacidad rentable está orientada desde el concepto de máxima rentabilidad, las Pymes aportan el 50 % del ingreso bruto interno y el 75 % de la mano de obra ocupada. Para que te hagas una idea, el Banco Credicoop tiene el 70 % de su capacidad prestable colocado en Pymes; y el 30 % en banca personal. En los principales bancos privados la relación es al revés”, diferencia.
Oriundo de Tigre, Eduardo Diminuto asegura que un compromiso de toda la vida lo une a la esencia misma del proyecto.
“El que participa del Movimiento Cooperativo tiene cuestiones básicas en lo que respecta a la participación y la solidaridad, y estamos siempre dispuestos a acompañar este proceso”, asegura.
“Hay un sentido de pertenencia que desarrolla el Movimiento Cooperativo y quienes militamos en él notamos que la sociedad empieza a recuperar las ganas de participar y mejorar las cosas”, transmite ante la atenta mirada de quienes se acercaron a escuchar.
“Indudablemente esto no se logra dejando que todo siga con las mismas estructuras de siempre, de ser así sería más de lo mismo y no cambiaría nada, por eso el proyecto prevé la posibilidad de un acceso abierto al crédito, y con una tasa activa de préstamo cuyo valor máximo sea el mismo para todas las entidades”, describe mientras la noche trae colectivos y la Ruta 8 sigue su camino uniendo barrios y pueblos.
“Esto es simple, la mayoría de los bancos fueron pensados por accionistas para accionistas, el banco Credicoop está pensando por gente para la gente”, aporta Javier Ángel Rovedatti, presente en la reunión, quien hace un año que ocupa la gerencia de la sucursal de Pilar, ésa que está ubicada sobre la calle Tucumán y donde hace unos meses se hizo un encuentro de poesía, promocionado por la biblioteca “Palabras del Alma”, del barrio Peruzzotti.
-¿Poesía en un banco?-, me dije alegre y asombrado al salir de allí con rumbo incierto.
Mientras tanto, en el salón del 1er piso de la biblioteca ubicada frente a la estación de trenes, la voz de los expositores repetía: -Esta Ley está concebida a partir de las necesidades de los usuarios, no de las entidades financieras.