Las calles alborotadas, vecinas y vecinos comprobaron por sí mismos que entre todos y unidos, en Derqui también se puede (porque se pudo). Casi dos mil regalos se encontraron, el domingo 20 de diciembre, con las niñas y niños de los barrios más vulnerados de esta inmensa ciudad.
El ejército de Papá Noel fue un éxito rotundo. Se alzaron las banderas de la solidaridad y triunfamos en la loca aventura de soñar.
Sin egoísmos, sin otro interés que la alegría y la posibilidad de edificar un día inolvidable. El fin de año se llenó de colores y risas al compás de la caravana.
Muchos adultos preguntaron con insistencia ¿quiénes somos? ¿Por qué lo hacemos? ¿A qué agrupación pertenecemos?
Polvo y arena, nadie y todos a la vez. Eso somos.
Rostros nacidos en esta ciudad, crecidos en estos patios, amanecidos en esquinas familiares, amigos de amigos, visitantes llegados de distintos lugares para ayudar y tender su mano. Cientos de familias acercaron un juguete elegido entre los mejores, para que otros niños disfruten en esta navidad con un regalo de amor. Así la generosidad se alzó en un acto de desprendimiento único, marcando un nuevo rumbo, un nuevo comienzo de las cosas.
Donde hay pobreza material hay infancia vulnerada. Pero nada peor que la miseria del espíritu, instalada en cualquier clase social, escala o sector. Ésa es la que aniquila expectativas, respeto, convivencia y la posibilidad de pensar al otro como parte nuestra.
Hijas, nietos, tíos y abuelas. Padres y madres. Comerciantes que invierten en Derqui, directivos de instituciones educativas que trabajan y siembran futuro, organizaciones sin fines de lucro, personas avanzando hacia “el lado más pájaro del alma”, diría Tejada Gómez.
Hemos visto a nuestra juventud valiosa, ponerle el pecho a la situación en cada uno de los puntos de encuentro. Adolescentes inquietos en la construcción de lo nuevo, jóvenes escribiendo la historia propia, redefiniendo cuánto late y quema, grita y canta en estas calles.
Todos, absolutamente todos los que estuvieron, se lanzaron hacia la infancia con la fe renovada y la sonrisa plena.
Por eso, el orgullo de sentirnos parte es el mejor regalo que nos dejó esta linda locura navideña. Maravilla de creer, de sentir tantas voluntades hacia un mismo lado.
Una multitud de ojos abriéndose. Una caravana crecida atravesando la ciudad, despertando barrios, abriendo caminos detenidos desde siempre.
Una hueste hecha de asombro, con rostros jubilosos y con manos urgentes.
Fabricantes de juegos sin armas, marchando hacia las márgenes con canciones de amistad, buscando sobre todo la mirada de las niñas y niños.
Deteniéndose en ellos, inventándoles una tarde inolvidable, para que en la noche, al recostar su cabeza junto al juguete soñado, sientan que algo nuevo los abraza.
Porque la realidad vulnera, porque hay olvidos dentro de nosotros y fuera, porque la cuenta sigue en rojo y no nos detendremos hasta saldar.
Ni la tormenta precipitada, ni las horas de incertidumbre después de tanto esfuerzo, pudo frenar la osadía de avanzar, es más, sólo nos dio tiempo y paciencia para tomar el envión final y saltar al otro día, hacia el camino de los sueños.
Mucho queda por vivir, mucho más por hacer. Feliz 2010 para todos… ¡¡¡Vamos por más!!!
Comunidad educativa (alumnos, padres y docentes) del Instituto Privado Antonio Toro, Colegio Latinoamérica, Jardín de Infantes Los Conejitos y Club Derqui, Colegio Nuestra Señora de Luján (Pilar), Colegio Saint John (entrada La Masía).
Cooperadora Hospital Meisner, Rotary Club Pilar Norte, Unión Ferroviaria Argentina sector Pilar, Centro de desarrollo Infantil Barrio Toro “Amigos del Chiru”, Comedor María Auxiliadora Barrio Monterrey, Comunidad Paraguaya, Comisaría Pilar 2da. Presidente Derqui, Foro de Seguridad local, Delegación Presidente Derqui, Centro Murga “Utopías Denunciadas”, la gente de “An the Larry”, Grupo de jóvenes Pro-construcción pista de skate.
Repuestos Mendoza, Sanitarios Acqua, Coti Evento y AC, Heladería Marroc y Kuki’s, Tilcara Resto Bar, Mis eventos.
Fransisco Fiore, Luis Chapisa, Antonio Castillo, Codaro, Daniel Quiroga y el señor que tan gentilmente manejó y puso a disposición su camioneta para llevar la carroza, Tati, Nico, Gabi, Mónica Basualdo, Lucía, Laura y Jorge Manchado, Isabel, Julieta, Ileana, Roxy, Juanchi, Alma, Javier, Nicolás, Yanina, Karen, Franco, Eric, Emanuel, Alfio, el Toro (que le puso música a la caravana), Pablo Riera, Pablo Méndez, la señora y el joven disfrazados de Papá Noel que ayudaron arriba de la carroza, Karina, familia Aguilera, Mimí Torres, Irma Mengoni, familia Montanari, familia Teruel, Pucky y Mauri.
Miguel García, Pablo Fiore y Víctor Hugo Koprivsek agradecen a todos los que sumaron su granito de arena e hicieron posible este recorrido que nació en una charla de café, allá por el mes de octubre. Gracias por alzar el vuelo. Gracias por la esperanza, la solidaridad, el amor y los casi 2.000 juguetes donados. Gracias a los que entregaron una valiosa parte de su tiempo para envolverlos y convertirlos en hermosos regalos.