Instituto Cardenal Copello y Escuela Santa Ana, 50 años al servicio de la comunidad.
Todo el equipo de trabajo,
Hermanas Hijas de de Santa
Ana, directivos, alumnos,
ex alumnos, docentes, ex docentes,
familiares, autoridades educativas,
Padre Oscar, fuerzas vivas, una
verdadera multitud acompañando
y celebrando las bodas de oro de la
Escuela Santa Ana.
“Esta es una institución que pide
incansablemente la luz de Jesús para
vislumbrar caminos con identidad”,
dijo la joven directora Claudia Rojas.
“Queremos compartir humildemente
lo que somos y lo que tenemos,
nos orienta el presente y junto a él,
proyectamos el futuro deseado, gracias
por acompañarnos”, lanzaba
ante una multitud expectante.
“Educar fue, es y seguirá siendo un
pasaporte a la dignidad”, remarcaba
en un discurso encendido, con palabras
que revoloteaban entre las sillas
vestidas de blancas telas.
Mientras tanto, cientos de niños
con uniformes del colegio correteaban
entre los adultos y la música hacía
una pausa para escuchar.
Semejante institución educativa,
sostenida por corazones llenos de
vocación, merecía un reconocimiento
como este.
Hubo baile, colores, muestra de
trabajos de los alumnos, hermosos
souvenirs confeccionados por el taller
de artesanías “Las Ñañas”, un video
institucional realizado por los chicos
de la productora local Circo Audiovisuales,
y una banda de música en
vivo, deleitando y acompañando las
voces jóvenes de la ciudad (Pablo
Riera, Sebastián Gómez, Marcelino
Maldonado y Ariel Sánchez).
“Educar es un acto generoso que
no admite mezquindades”, repetía la
directora del histórico establecimiento
ante la mirada emocionada de los
presentes.