Su instrumento es la guitarra y le gusta toda la música relacionada con la improvisación.
“Y la música de vanguardia”, remarca.
Nació en Capital Federal y a los dos años llegó a Pilar de la mano de sus padres. Es hijo de un referente de la salud en la zona, el Dr. Miguel Ángel Rosso.
“La imagen que tengo de mi viejo es de un tipo serio y bastante formal, una persona honesta, mi vieja en cambio es una italiana de aquellas, siempre quiere a la familia unida y que estemos todos bien”, dice entre risas.
Concepción (nombre de la madre), llegó de un pueblito de Italia de 2.000 habitantes ubicado en medio de las montañas.
“Se vino escapando del terror de la segunda guerra mundial”, confiesa su hijo.
Federico tiene 4 hermanos, 3 se dedicaron a la música.
“Una de las cosas importantes que hice dentro de mi profesión, fue trabajar con mi hermana Julieta, ella canta y la acompañé con la guitarra durante algún tiempo”, recuerda.
-¿En qué otros proyectos musicales participaste?
-Tuve un trío de jazz “Rosso-Abdala-Wardak”, que después terminó en sexteto con vientos y percusión, también tuve un dúo de bandoneón y guitarra con Walter Tejeda (músico de José C. Paz).
El género que más lo atrae y convoca, es el Jazz.
“Es la música de improvisación por excelencia y virtuosismo, una especie de género de exploración e investigación, me gusta mucho lo instrumental”, cuenta.
-¿Cómo ves a Pilar hoy?
-Bien, ahora bien, muchos de mi generación se deben acordar, pero antes en Pilar no había lugares donde tocar, te digo hace 10, 15 años atrás, no había espacios culturales.
-¿Qué referentes de la música de aquella época te acordás?
-Uy… me mataste… ah ya sé “el Peli”, era un guitarrista de heavy, yo tendría 18 años y recuerdo que tocaba muy bien, era un virtuoso.
-¿Y algún músico de ahora, en Pilar?
-Héctor Bacci.
Si bien Federico participó en muchos proyectos artísticos dentro del Partido. Uno de los que más se destacan es Integrarte, un centro de arte popular y contemporáneo que abrió sus puertas en 2007.
“Integrarte es la búsqueda de un espacio para trabajar en la docencia, dando clases, pero también es la búsqueda de un lugar donde se pueda mostrar lo que hacen los artistas locales”, describe con entusiasmo.
Así, junto con Lalo Abdala, Sebastián Ormaechea y Lucas Guzman, (fundadores), el sitio tomó vuelo propio y hoy se destaca como una Usina de arte.
“Es un proyecto colectivo de trabajo, donde entre todos lo llevamos adelante, es una Asociación Civil con una comisión directiva de la cual formo parte”, continúa.
También hace escasas semanas se sumó al equipo de de la Subsecretaría de Cultura que pertenece a la UMGE (Pilar).
“Mi función es coordinador de eventos musicales”, informa.
Esa secretaría está a cargo de la organización de espectáculos al aire libre que se llevarán a cabo en la peatonal de Pilar, frente a la plaza central de la ciudad.
“Todos los fines de semana de febrero y marzo van a pasar cosas en la peatonal, los espectáculos están orientados a difundir música para escuchar, como folclore, tango y jazz, los días sábados desde las 19 a las 21 hs.”, describe.
Además destaca que la semana del 19 al 23 de febrero, con motivo del aniversario de la firma del Tratado de Pilar, habrá actividades especiales.
“Sumado a los artistas locales, que tienen su lugar destacado, habrá números centrales, Teresa Parodi, León Greco y Jaime Torres, al menos eso es lo que esperamos”, adelanta contento.
Esos artistas de prestigio llegarían gracias a la gestión de Cultura de Provincia y Nación.
Así abrimos la sección “Los que honran el trabajo”, con un digno representante de la ciudad de Pilar, un músico, que además de producir y vivir de lo que le gusta, participa activamente con su vocación y hace un importante aporta a la cultura local.
Federico A. Rosso, un protagonista del arte de vanguardia, ese que late en los escenarios públicos pero también se sacude junto a la bohemia más rancia, donde los artistas dejan la vida detrás de cada obra, y se levantan centros culturales y se construyen nuevos canales de expresión (túneles de aire).
Indispensables a la hora de pensar una mejor calidad de vida y una vía de escape sana y productiva, para cientos y cientos de jóvenes pilarenses que buscan su lugar en el mundo, ese espacio de encuentro donde compartir el ocio creativo y la amistad.
“Trastiendas donde se hable con decoro del verso”, diría el poeta Raúl González Muñón.
“Mi sueño personal no es ser famoso, yo apunto a desarrollar mi vocación, mi meta es aprender, soy un estudioso de toda la vida, para mi lo más importante es el aprendizaje, estudiar y estudiar siempre”, remata al final de la nota Federico, el primer entrevistado de la ciudad de Pilar por el periódico El Apogeo. Una buena señal.