Viernes 17 de setiembre del 2010, esta noche se da apertura a la muestra de pinturas, grabados y dibujos de jóvenes pintores y estudiantes de arte.
Tenemos entre nosotros a Jorge Bournissen, Cintya Diaz, Alejandra Silva y Hernán Tomaselli en la exposición, acompañando a la presentación del Café Literario en memoria del profesor Héctor F. Sarco.
Cabe destacar que Sarco fue el primero que realizó talleres literarios en Derqui y a diez años de su fallecimiento la Casa de la Cultura quiso recordarlo organizando este evento de la mano del coordinador Victor Koprivsek, quien fuera su compañero en las letras.
En un clima de gran entusiasmo comienza este evento cultural con la concejal Liliana Alfaya de la Municipalidad del Pilar integrando este momento donde la cultura se hace presente. Este instante mágico se genera en una noche de poesía a pleno, recitada por la gente de este lugar que en la vida cotidiana crea y multiplica las palabras para transformarlas en poesías y cantos. En medio de luces tenues y silencios apropiados, es el tango el que acompaña esta velada como telón de fondo para expresar tanto sentimiento y emoción.
Con la sapada en vivo de Matías Meneses, entre la guitarra y los aplausos las pinturas se vuelven de un color intenso: verdes, azules, rojos y amarillos. Se hacen luz estas imágenes como si se hubieran salido de un libro de viajes y cuentos para quedarse allí.
La poesía es un pasaje, que con sus palabras nos lleva a mundos lejanos o a aquellos de todos los días en el que el viento nos trae las hojas de otoño, como así también Rosa nos trae entre sus manos sus recuerdos y emociones con la lectura de la poesía de Elisa Coronel, quien también leyó una poesía escrita en sistema Braile.
En un rinconcito de la sala, mientras todo sucede, es decir la expresión se hace palabra, la palabra se convierte en poesía, el instrumento crea la música, los cuatro expositores crearon una obra en forma gestual y espontánea, donde también participaron los niños para completar algunos retoques. Este lindo encuentro de pinceles, pinturas y manos ansiosas por pintar, estuvieron guiados por Hernán, uno de los pintores que expuso en esta Casa.
Las pinturas que esta noche le hacen gala a la poesía, dicen que los jóvenes pintores tienen motivaciones profundas y aman lo que hacen. En sus búsquedas estéticas los maestros de la pintura, artistas de todos los tiempos, tanto en el renacimiento como en la actualidad de la pintura más moderna, son para ellos un modelo, un camino lleno de aprendizajes para recorrer y crear el propio.
Si bien cada uno tiene un modo o una mirada distinta de la realidad, la conciencia por el trabajo es la misma y donde la docencia tampoco queda de lado como una aspiración.
Las expresiones artísticas las comparo con la imagen de una catedral, cuyo centro es un vitreaux de colores como el corazón que le da vida a todo. Las bases y los cimientos son el punto de partida para el conocimiento, donde cada uno de nosotros forma parte de esa construcción, que va hacia adelante y hacia arriba. Lleva mucho tiempo pero vale el esfuerzo y el tiempo que nos lleva ser parte de ese abanico de posibilidades que nos da la creación.