Valiosa juventud

Teknón agradece a Erica, Ramón, Iglesia Casa de Fe, Analía, Mateo, Jony, a todos los auspiciantes que apuestan a este lugar, a los Biker`s y Skater´s, a las murgas, Gastón, Ayelén, Maisa y al concejal que cumplió con su deber.
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Derqui fue una verdadera “Revolución callejera”

Mientras algunos se quedan sentados quejándose de todo, los más jóvenes de esta ciudad, luchan e invierten su tiempo en organizar eventos solidaros para recaudar alimentos y destinarlos a comedores comunitarios.


> Por Ileana Grosso*

Más de 4.000 personas respondieron al llamado de la cultura joven.

Quince de enero de 2011, un sábado más mientras el verano es protagonista en la vida de todos. Algunos, disfrutan de unas merecidas vacaciones, y otros, intentan apaciguar el calor con algo fresco. En tanto, la Av. de Mayo se llena de música, juventud y risas.

Sentite orgulloso, porque el lugar donde elegiste vivir, donde caminás todos los días y están tus amigos y familia, hoy te ofrece algo diferente, de la mano de un grupo de chicos grandes en espíritu, fortaleza y esperanzas.

Teknón “grupo de arte”, así se definen,formado por alrededor de 60 personas, y ¿sabés qué edad tienen? Entre 12 y 21 años.

Ellas y ellos fueron los responsables de un festival que incluyó bandas en vivo, murgas, puestos de comida, deporte y teatro.

Sin carteles, títulos ni banderas políticas, sólo la que llevamos todos los presentes, que es revolución. Justamente el nombre elegido para el evento: “Revolución callejera”.

“Somos de cuna cristianos, pero para nosotros el Evangelio no es una religión, sino una forma de vivir diferente”, dijo uno de los organizadores.

“Dios nos dio cultura, arte y valores, y nosotros sólo lo estamos dando, así pudimos traer a un artista de renombre a nuestra ciudad”, afirma otra.

Melvin Ayala, reconocido cantante de reggaeton, fue el artista invitado para cerrar el evento.

“Estuve en Buenos Aires el año pasado, pero hoy me gustó más, porque estoy con gente de barrio, como le llamamos allá en Puerto Rico, y verlos saltando, bailando, levantando las manos me hace sentir súper contento de estar en Presidente Derqui”, aseguró el músico llegado especialmente desde Centroamérica.

El escenario elegido fue la mística estación Toro, que dicho sea de paso, es la entrada al primer barrio de esta ciudad.

La sensación que tuve, fue llegar y ver mucha gente… predispuesta, divertida, niños jugando y la presencia de Dios a través de la música ¿qué mejor?

“Es un sueño cumplido, porque los objetivos son precisos, demostrarnos a nosotros mismos que la diversión no necesita de estímulos ajenos a la naturaleza, más que las ganas de divertirnos”.

Gente con la cabeza fresca, renovada, porque observan, escuchan y sueñan.

“No me interesa cómo te vestís, ni de qué color tenés el pelo, o si usás aritos… me interesa como sos”. Y la frase más sencilla y fuerte a la vez… “vamos por más”.

Y así fue. Todo para vos, que de repente saliste a dar una vueltita y te encontraste con un ruido diferente sonando al fondo, bien al fondo de la calle, donde alguna vez se armaron corsos, fiestas, desfiles, marchas y carnavales y que volvió a latir para que todos salgamos a ver qué pasaba.

Seis meses estuvieron trabajando para organizar el evento, esforzándose para juntar fondos y hastaluchando con los políticos locales que no creyeron en ellos, o por lo menos, no tuvieron fundamentos para negarles la ayuda necesaria.

¿Qué cosas? Simple: un permiso municipal, un escenario y seguridad.

¿Para qué? Para poner alegría a este verano.

¿Con qué? Con cultura y arte.
Igual no se achicaron, salieron a buscar respuestas, sin violencia, sólo ruido de bombos que representan el palpitar de sus corazones inquietos, y al final su lucha se transformó en un hecho. Esto no es una queja, sino un abrir de ojos para que sepan que, como todos ponemos en las manos de algunos nuestro bienestar, esta comunidad exige que ellos retribuyan de la misma manera.

En el final de la jornada, nadie se olvidó del motivo de este encuentro multitudinario, ver florecer a Derqui.

Por eso, antes de irse, una gran parte de esa juventud que tanto maltratan y señalan, dejó todo limpito. Y además se juntaron alimentos para diez comedores comunitarios.

La semilla ya está plantada, costó bastante remover la tierra seca, ahora está en nosotros regarla y esto, recién empieza.


*vecina de Pilar, pero hoy Derqui me abraza.