Espacio público

Los Patovicas, a pocas cuadras de la Ruta 9, cerca de1970. Barrancas, arboledas, aguas no contaminadas.
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El Arroyo Pinazo que todos queremos


> Por Rubén Cabrera

Formó parte de nuestras vidas, como el Cine Gran Del Viso; como el Club Union; como la pileta de Los Tordos, a metros del Acceso Norte de la Panamericana; como la pileta de la Tana, a metros de la calle Santa Eulalia, en el Barrio William Morris; como La Tierrita, o si usted lo prefiere, como la Sociedad de Fomento Este de Pilar; como el único teléfono del pueblo, en el bar de Suárez, frente a la estación; como el bar lácteo de Pepe Placánica, en el andén de la estación; como la Ruta 2014; como tantas otras cosas que desaparecieron o cambiaron con el tiempo. El viejo y querido Arroyo Pinazo.

El Arroyo Pinazo que se repartía generosamente los fines de semana, cuando todavía sus aguas no estaban contaminadas y la pesca de diversas especies era una realidad. Cruzando la Ruta 8, por la calle French, la misma que hoy se puede imaginar unida a La Lonja por la calle Chile o a Presidente Derqui por la Ruta 234, era posible encontrar un lugar paradisíaco para pasar un agradable momento pescando, tomando mate, bañándose. Lo mismo sucedía en la curva de la Ruta 8 donde luego sentó sus reales la firma San Sebastián, que bien se encargó de contaminar adecuadamente el arroyo, y donde ahora ha tomado la posta la firma Tres Arroyos, de la cual todos esperamos que no cometan los mismos pecados. Ese sitio, el que hoy ocupa la firma mencionada en último lugar, era llamado pomposamente El Balneario y lo que hoy es el parque de la empresa avícola era un semicírculo arbolado con sauces añosos.

Al fondo de la Calle 5, hoy Oliden, hacia el Norte, también se desembocaba en el Arroyo Pinazo, también se calmaban los calores del verano en sus refrescantes aguas y se pescaban bagres, anguilas, cangrejos y viejas del agua. Era posible ver, sobresaliendo sobre la mansedumbre del arroyo, las columnas de hierro de un antiquísimo puente que unía Del Viso con Villa Rosa.

Y cerca de la Ruta 9, a unas pocas cuadras de la Ruta 26 (entonces 2014), hacia el Norte, se desembocaba en el lugar que todos conocían como Los Patovicas: barrancas, arboledas, aguas limpias, pesca, asadito del fin de semana y lugar de encuentro de amores adolescentes, de amores consumados, de amores en tren de consolidarse y, por qué no, de amores contrariados. ¡Es que era tan difícil encontrar un hotel en las cercanías de Del Viso!

¿Será posible recuperar algo de toda esa belleza perdida? Además del puente que podría unir Del Viso con Derqui y La Lonja… ¿podemos soñar con un recreo, un parque, una reserva natural, un lugar limpio y hermoso como todos esos lugares limpios y hermosos que nos regalaba la naturaleza que no supimos conservar?

Ojalá que no debamos conformarnos rememorando solamente el título de la película de Ettore Scola, de 1974: ¡Nos habíamos amado tanto, viejo y querido Arroyo Pinazo!