Tres vecinas derquinas se reunieron alrededor de una mesa y charlaron sobre cosas de Derqui y de la vida.

Fundado en 2008 por José Koprivsek y Marcelo Laffitte, El Apogeo de Derqui cumple 18 años de historia periodística en la Ciudad del Saludo y la Amistad.
Tenemos varias secciones que se han mantenido durante todos estos años: Valiosa Juventud, La voz de la experiencia, Los que se fueron lejos, Cultura al hombro y La mesa de café.
Hacía rato que no se daba esta última, siempre bien recibida por la comunidad debido a la importancia de los comentarios de sus protagonistas en base a su mirada con respecto a la actualidad derquina.
Tres vecinas de toda la vida cuentan, desde su punto de vista, lo bueno y lo que le falta a la ciudad que eligieron para vivir.
Inés Arias (75) llegó a Derqui cuando tenía 10 años. “Yo vivía donde no había asfalto ni luz, teníamos que caminar en el barro. Ahora la calle Alfaro se convirtió en un Paseo y la mejora es impresionante. Ahí tengo mi casa de toda la vida y un kiosco. El Paseo quedó hermoso, lo único es el caminito que va a la estación, habría que mejorar esa parte”.

Rosita Franco vive en Derqui desde los 3 años, tiene 74. “Me crie frente a la Plaza Antonio Toro, ahora vivo a media cuadra sobre Rivadavia; lo que quiero es hablar de la plaza, cuando llueve las veredas se inundan, hay árboles que se enfermaron y han tenido que sacar, no hay pasto ni flores en los canteros, falta mantenimiento”.

Norma Méndez nació en Derqui, en su casa. “Mi mamá fue atendida por la partera doña Amábile, para mí lo lindo de Derqui y el progreso que ha tenido en los últimos años se ve y se comenta constantemente y la gente lo disfruta; el tema es que cuando hay algo que reclamar, no hay posibilidades de hacerlo. La limpieza es uno de esos temas, tanto la recolección de basura y podas, como el barrido de los cordones”.

Las tres vecinas son amigas, estudiaron en la Escuela 11 y en el Instituto Cardenal Copello.
-En este momento de sus vidas, ¿qué significa la amistad para ustedes?
-Son las personas con las que podemos contar para todo, en los momentos lindos y los malos -responde Rosita.
-En esta etapa de la vida, las amistades son lo más importante -dice Norma.
-La amistad hay que valorarla y profundizarla, al ser grandes nos damos cuenta de eso reafirma Inés.





