
Está armado en la parte de adelante de la casa de los Fornas, calle Pizarro a metros de Independencia. Y es un atractivo que se luce en las vísperas de cada Navidad. “Una tradición familiar que este año cumplió medio siglo”, escribió la colega Celeste Lafourcade en la nota que salió en el Diario Regional.
Comenzó de la mano de la abuela materna Antonia y actualmente mantiene la llama encendida Marisa, hija de don Fornas y Teresa.















