Sonia y Gustavo, más de veinte años juntos. Cuatro hijos y toda una vida de trabajo.

Muchos conocen las sucursales de Kiosco El 22, una ubicada en la esquina de Eva Perón y Pacheco, frente a la estación, y la otra en la Av. de Mayo, en uno de los locales de la antigua galería.
Florencia, Gustavo, Micaela y Antonela, son sus hijas e hijos, frutos de esta historia de amor que va para las tres décadas de andar tomados de la mano.
La gran noche
“Fuimos compañeros de colegio, cursamos juntos un año en la primaria en el Latino. Después yo me mudé y cuando tenía 17 años vine una noche a bailar a Méxican, y ahí nos pusimos de novios”, cuenta Sonia.
“A los 17, hoy tenemos 43”, aporta Gustavo.
“En todos estos años siempre luchamos por estar juntos”, dice ella.
“Y no solamente con respecto a la pareja sino también en los vaivenes comerciales, de nuestro laburo. Al poquito tiempo que empezamos fue lo del saqueo, de ahí para acá todo lo que pasó en el medio, incluida la pandemia”, repasa Él.
“Estuvimos miles de veces en el fondo y miles de veces nos levantamos”.
Ahora arrancaron un nuevo emprendimiento comercial en la esquina de Iparraguirre y Pacheco.
“Acá vamos a estar para ir de a poco, como todo negocio necesita ir llevándolo con cariño”, dicen mientras van armando el nuevo local con el agregado de algunos productos y el entusiasmo de un nuevo comienzo.















