Crónica de mi Bicententario en Derqui

por Eduardo Novelo (docente)

La idea de compartir estas líneas surgió cuando Facebook “me dijo” que tenía un recuerdo de hace diez años. Yo, bastante curioso, entré a ver de qué se trataba y me vi diez años más joven abrazando el busto de Don Antonio Toro.

En ese instante decidí compartir esa imagen con Víctor K, ese querido amigo que quiere un Derqui mejor, y con Pablo Fiore, mi director en ese momento y un referente para mí.

Empecé a recordar qué hice en esa fecha tan especial para los derquinos, el 25 de mayo de 2010.

Recuerdo que casi se suspende el festejo por diferencias con el gobierno de turno. Escuché frases como “nuestra identidad e historia no se negocian” y “nos quieren robar el Bicentenario”.

Sin embargo, las instituciones y vecinos de nuestro pueblo íbamos a tener nuestro merecido 25 de Mayo homenajeando a los nuestros.

En ese momento yo trabajaba en el Colegio “Antonio Toro”, escuela que lleva el nombre del fundador, algo debía aportar a ese día y así fue.

A las 0 horas estaba mirando los festejos de Plaza de Mayo y a “La Sole” (los que me conocen saben que es mi cantante favorita), recibiendo el Bicentenario de la Patria.

Horas más tarde, en una mañana soleada, me encontraba con mis compañeros: Juanchi, César, Pablo y Carlos decorando el sector de la plaza de Derqui donde se inauguraría el busto de Antonio Toro, obra que fue encargada especialmente por la escuela y estaba tapada por un paño bordeaux.

Recuerdo que Mónica Basualdo no quería que nadie la viera, pero en un momento de distracción pude sacarme la foto que me trajo el Facebook.

Muchas instituciones trabajaron para que ese día fuera inolvidable: el Colegio “Latinoamérica” preparó su tradicional Desfile de la Niñez; los ballets derquinos ensayaban para bailar “La Zamba de Derqui”; en la Casa de la Cultura “Lola Mora” hubo una charla sobre la historia del pueblo; y en El Bodegón (Club Unión) hubo una muestra de arte donde mi papá, Orlando, expuso una obra hecha con herraduras.

El broche de oro fue, en ese mismo club, la presentación del documental “Nosotros”, hecho por los hermanos Maldonado, que contó con el apoyo de El Apogeo. De ese video recuerdo que vi a un Leonardo Fabio que ni sabía dónde quedaba Derqui pero que lo recordaba como un pueblo especial y por eso lo eligió para filmar su película “El dependiente” en 1969.

Alrededor de las 19:30 hs de ese día, y luego de un aplauso interminable al documental, volví corriendo a mi casa en Barrio Cascote, para mirar el capítulo final de la última temporada de LOST, mientras comía unas supremas a la napolitana.

Derqui no es un pueblo cualquiera, Derqui es historia viva. Aún tenemos adultos para preguntar y personas como Tolosa, Belfiore y tantos otros se encargaron de documentar una parte de nosotros.

Todavía tenemos a Cutrera y a los cantores que no nos dejan perder la mística.

Al principio, me pregunté qué estaba haciendo ese día y se los conté. Ahora voy a contarles por qué estuve ese día tan activo, tan comprometido: porque no hay nada más lindo que tener sentido de pertenencia (pero en el buen sentido, el de ser parte de algo para mejorarlo y no en el que algo me pertenece, como algunos que se “confunden” y le hacen tanto mal al pueblo).

Yo fui parte de esos festejos porque lo sentí, PORQUE SOY DERQUINO (aunque ahora no viva ahí).

Les dejo un abrazo a todos.

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