El 3 de diciembre es el Día mundial de las Personas con Discapacidad.
Por María Almeida

En 1992, la Asamblea General de Naciones Unidas proclamó el día 3 de diciembre como el Día Internacional de las Personas con Discapacidad para fomentar una mayor INCLUSIÓN en la sociedad de las personas con discapacidades.
En el caso de Argentina, en octubre del año 2000 se declaró el 3 de diciembre Día Nacional de las Personas con Discapacidad (Ley 25346), con el fin de promover conductas responsables y solidarias sobre los derechos de todas las personas con discapacidad.
El lema de 2019 fue Empoderar a las personas con discapacidad.
En 2020, el lema de la campaña fue “Un día para todos».
Este año el lema es “Liderazgo y participación de las personas con discapacidad en la construcción de un mundo post Covid inclusivo, accesible y sostenible”.
Sabemos que las personas con discapacidad tienen menos oportunidades socio-económicas, mayores dificultades al acceso a la educación, menos recursos para defender sus derechos. A estos obstáculos diarios se suman discriminación social y la falta de mejores políticas públicas.
Las personas con discapacidad son la minoría más amplia en el mundo, y suelen tener más dificultades que otros colectivos en todos los niveles, sobre todo en el acceso a la educación, al mercado laboral, y dificultades económicas.
Y ello se debe a la falta de recursos que les faciliten la vida como acceso al transporte, o acceso a la información, en caso de discapacidad sensorial. Todo ello unido a la discriminación social que a veces existe en su entorno, y la falta de legislación adecuada, hacen que la vida de las personas con discapacidad sea más difícil.
Además, las personas con discapacidad son más vulnerables ante la violencia. Los niños discapacitados tienen cuatro veces más posibilidades de ser víctimas de actos violentos, igual que los adultos con problemas mentales.
La ignorancia es la causa de la discriminación que existe en torno a las personas con discapacidad, ya que está totalmente demostrado que, una vez eliminadas las barreras y obstáculos a la integración de estas personas, pueden colaborar activa y productivamente en la sociedad.
Por eso es tan importante que como sociedad nos sumemos al pedido de generar mejores condiciones de equidad, igualdad y accesibilidad, como forma de exigir que el Estado y sus gobiernos garanticen el acceso de las personas con discapacidad a todos los ámbitos de participación de la sociedad. Que el Estado tome las medidas apropiadas para darles a las personas con discapacidad pleno acceso a la actividad cotidiana y eliminando todos los obstáculos a su inclusión.
Visibilizar, concientizar, informar sobre las personas con discapacidad, “la diversidad dentro de la diversidad”, es prioritario. Ni niños eternos, ni angelitos, ni pobre tío, SON PERSONAS QUE VIVEN, SIENTEN, NECESITAN, MERECEN, TIENEN EL DERECHO, CRECEN… COMO TODOS.
Un mundo en el que quepan todos los mundos es posible si todos ponemos nuestra parte.
Yo hablo de las personas con discapacidad, ¿y vos?















