Por María Almeida

Diciembre siempre es tiempo de balances y deseos. A días de terminar el año, es inevitable mirar atrás y poner en la balanza lo bueno y no tan bueno de este año, y de esa manera aprender y desear que el año próximo nos encuentre “aprendidos”.
Y no podría ser de otra manera, aquí mi balance, resumido en la respuesta a una pregunta que me hicieron hace unos días.
Vinimos a Merlo, San Luis, unos días. A un complejo de cabañas donde no conocíamos a nadie y todo era un aprendizaje constante. Una de las familias que estaba en la cabaña de al lado compartió a lo largo de los 10 días juntos varias charlas y “charlazas» de autismo. Es más, Papá Noel le trajo a cada familia del complejo un ejemplar de De qué hablamos cuando hablamos de autismo.
El papá de la familia de “al lado”, charlando sobre Pili y Toto, me preguntó si sentía que los discriminan. Y mi respuesta rotunda fue NO.
Aquí el porqué de mi respuesta. Sinceramente no creo que las personas con autismo y sus familias seamos discriminados. Creo que la sociedad, el mundo, está diseñado para un determinado grupo de “personas”, de actitudes, de pensamientos, de fortalezas y que todo aquel que no “encuadre” en ese diseño, NO ENCAJA.
Pensá en cada situación en que te sentís excluido; charlas, vestirte, comer. Ejemplos simples, como ir al super, o al cine, o caminar por la calle. En un lugar donde se prioriza las calles, sobre las veredas ya están excluyendo a aquel que no tiene vehículo. En un super donde no hay sistema braile en las góndolas, o tenés la música a todo lo que da. O una caja exclusiva para…, ya estás excluyendo. En un local de ropa donde los talles grandes no están, o hay un local exclusivo para talles grandes, ya estas excluyendo. Y podría seguir.
Cuando una sociedad está pensada, diseñada y generada para y por “algunos”, la diversidad nunca va a encajar, nunca se va a sentir parte. Y es ahí donde la ignorancia, el no respeto y empatía juegan un papel fundamental. Y donde la palabra “discriminación” comienza a ponerse en juego.
Por eso, y ahora exclusivamente, hablo de mi realidad dentro del autismo, no creo que mis hijos sean discriminados, sólo creo que es tanta la ignorancia y tan poco el respeto a la diversidad, que es mi obligación “hablar de autismo” e intentar hacer la diferencia. Intentar que en el pequeño mundo en que se manejan mis hijos, el conocimiento, el respeto y la empatía sean moneda corriente.
Por eso, y dando un cierre, a mi balance de año… creo que, a nivel personal, mi balanza se inclina hacia lo positivo. “PILAR DE SUEÑOS y los valores” (libro que escribí hace un año) sigue rodando. El espacio “Autismo y literatura”, brindado por Autores Locales Radio, en la radio de la biblioteca Palabras del Alma y las emisoras que lo difunden, este espacio “De qué hablamos cuando hablamos de autismo” en el diario (y que tengo la inmensa dicha de contarles que continuamos en el 2022), que se transformó en libro y que desde el 8 de diciembre de este año ya está rodando. Las repercusiones de mis palabras y sentires, y todos aquellos que, desde su lugar, fueron mi megáfono para que mi mensaje se escuchara más alto, y a todos aquellos que se permitieron escuchar este mensaje y lo hicieron parte de sus vidas e historias, entre otros, inclina positivamente la balanza. Gracias por ello.
Que aún falta, claro que falta. Que hay que seguir alzando la voz, por supuesto. Que hay que seguir visibilizando nuestra realidad y golpear las puertas que sean necesarias, no hay dudas. Pero vamos por buen camino…
Este 31 brindemos por ello, y por todos esos sueños que aún nos quedan por cumplir, por todo aquello que aún nos queda por transformar… yo brindaré por cada uno de ustedes, para que este 2022 nos encuentre juntos.
“Si como sociedad, entendemos que respetar la diversidad es prioritario y lo tomamos como algo natural, no tendremos que hablar de inclusión sino de convivencia”.
“Un mundo en el que quepan todos los mundos es posible si todos ponemos nuestra parte”.
Yo hablo de autismo… ¿y vos?
PD: Este 31 de diciembre recordá que en Pilar tenemos una ORDENANZA MUNICIPAL DE PIROTECNIA SONORA BAJA, QUE TODOS DEBEMOS RESPETAR Y EL ESTADO MUNICIPAL DEBE HACER CUMPLIR. (Tristemente la noche del 24 en muchos lugares del distrito no se respetó, ni se hizo cumplir por parte del Estado municipal esta ordenanza.)
Espero de todo corazón que este 31 NOS ENCUENTRE APRENDIDOS Y NO VUELVA A PASAR. FELIZ COMIENZO DE AÑO PARA TODOS…





