De qué hablamos cuando hablamos de bullying y personas con autismo…

por María Almeida

El 2 de mayo es “el día en contra del bullying” y tristemente bullying y autismo son dos palabras que muchas veces van unidas.

El bullying, o acoso escolar, es una realidad que ocurre tanto a niños y niñas con autismo como a niños neurotípicos, pero los primeros lo sufren de forma mucho más habitual.

Los estudios nos indican que, en el caso de los alumnos con autismo, la prevalencia es 4 veces mayor que en los niños sin autismo, ya que, las personas con autismo, debido a la carencia de habilidades sociales y la gran dificultad de comprender sus propias emociones y las de los demás, quedan vulnerables a este flagelo.

¿Qué es el bullying?

El bullying, o también denominado acoso escolar, es la exposición que sufre una persona, a daños físicos, emocionales, psicológicos y/o a través de las redes sociales, entre otros, de forma intencionada y reiterada por parte de otro compañero, o de un grupo de ellos, cuando acude al colegio. Es importante recordar que lo que marca la diferencia entre el bullying y una simple burla es que el bullying se da de forma continuada en el tiempo.

El bullying puede ser clasificado en varias categorías en función de la forma en que se realiza la burla o la agresión.

Las siguientes son las formas más habituales de bullying o acoso escolar:

  • Físico: cuando existen agresiones físicas como empujar, golpear o dañar sus pertenencias.
  • Verbal: cuando se insulta, se esparcen rumores sobre la víctima, se amenaza o se ponen apodos para burlarse.
  • Emocional: cuando se ignora o se deja de lado deliberadamente a un compañero o compañera para hacerla sentir mal.
  • Ciberbullying: cuando el acoso se realiza a través de internet o de las redes sociales.

Un estudio realizado en el año 2011 mostró que casi la mitad (46,3 %) de los alumnos con autismo sufren o han sufrido acoso escolar.

Esto significa que el acoso escolar es 4 veces más frecuente en los niños con autismo que en los niños sin autismo.

Prácticamente la mitad de los alumnos con autismo reciben o han recibido bullying por parte de sus compañeros, y esto es terrible.

Aunque dentro de este porcentaje habrá casos de bullying leve y también casos de bullying extremo, cualquier alumno que reciba acoso escolar, por menor que sea, puede tener consecuencias emocionales y consecuencias sociales muy perjudiciales para él.

¿Qué se debe hacer en caso de acoso escolar?

Para prevenir el acoso escolar es necesario realizar pedagogía y programas contra este. En caso que exista un caso de acoso escolar hay que hablar con la víctima, los abusadores y el resto de compañeros y aplicar los protocolos establecidos. Incentivar a los chicos a contar lo que están viviendo o ven que otros vivencian. Hablar con nuestros hijos y alumnos, darles la seguridad que nos pueden contar y que los vamos a escuchar.

Toda la comunidad educativa tiene que fomentar y practicar la inclusión escolar de todos los alumnos, por eso tanto las familias como los adultos que acompañan a los niños y niñas en la escuela debemos doblar nuestros esfuerzos para que EL RESPETO, LA EMPATÍA Y CONVIVENCIA SEAN LA BANDERA QUE FLAMEE EN LA LUCHA CONTRA EL BULLYING.

JUNTOS PODEMOS HACERLO POSIBLE, PORQUE UN MUNDO EN EL QUE QUEPAN TODOS LOS MUNDOS ES POSIBLE SI TODOS PONEMOS NUESTRA PARTE.

YO HABLO DE BULLYING Y AUTISMO, ¿Y VOS?

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