Más de 160 personas colmaron el Salón de AC Recepciones para festejar con música y poesía el cumpleaños del Tío Dick.
Y el Chino Méndez leyó: “Yo no sé si es un descendiente de Aureliano Buendía que se escapó de las soledades de Macondo, y que Márquez le perdonó su fuga una noche cualquiera cuando lo escuchó empuñar la viola en una esquina cualquiera de Presidente Derqui y humedeció las pupilas de los hombres rudos y sensibles, que en la última parcela de la intimidad siempre nos sentimos solos. Yo no sé si fue amigo de Jacinto Chiclana o del Viejo Ciego que describió Carriego o si fue quien le presentó a Malena a Manzi o si el águila taura que gritaba posada en los dedos de Troilo anidó para siempre entre sus manos. Yo no sé si es un emisario de Atahualpa que se quedó en la esquina para contarnos por qué la noche es tan larga… ¿Quién sabe de cuántos lugares viene? Quizás no importe. Pero estoy seguro de que es el naipe escondido bajo la manga de muchos de nosotros… Hace unos crepúsculos atrás lo vi sentado en la esquina cruzado de piernas, invocando la voz de Miguel García abrazado a la guitarra y con ojos de niño… Dicen que hoy es su cumpleaños. Corre el rumor de que los duendes estarán de fiesta uno de estos días, cuando Dick Velardez vuelva a organizar otra glorieta para los perros sin luna… ¡Salud, Tío Dick!”
















