El último de los Mohicanos en peligro

A Luís Rufino Pérez, único taxista de Derqui habilitado y con su parada en la estación, no lo dejan trabajar. ¿Quién? La Municipalidad.

Cuando iniciaron las obras de la Ruta 234 que cruza por la estación de Derqui, la parada de taxis de Luís Rufino Pérez, y su cartel de señalización, fueron retirados por quienes llevaron adelante los trabajos y nunca más lo colocaron.

“Necesito que me restablezcan la parada, yo la compré, hace 47 años que trabajo ahí, todo Derqui lo sabe. Tengo los papeles y habilitaciones. Sin embargo, hace casi dos meses que me tienen de acá para allá en la Municipalidad y no me dan una solución”, dice el querido vecino, preocupado por su única fuente de trabajo.

El hombre es muy conocido y respetado, casi cincuenta años de trabajo en ese lugar sin fallar, con lluvia, frío o crisis, siempre Luís estuvo firme al pie del cañón para quien lo necesite.

“He llevado mujeres embarazadas a dar a luz cuando en Derqui ni salita había. Siempre tuve todo en regla. Hoy me siento perdido. Yo la compré a esa parada. Se la compré a Delio Cazasa cuando éramos varios tacheros, también estaba Moderné, Toto Guarrié, Agüero, Joaquín Verón, éramos re compinches todos”, recuerda de los inicios y embandera nombres que llenan de nostalgia la nota.

La verdad es que Luís es parte del paisaje derquino, un emblema de trabajo y dedicación, un vecino que nunca hizo mal a nadie; muy por el contrario, siempre que pudo dar una mano la dio.

En estas cuatro décadas hubo ordenanzas y gestiones, decretos, que reafirmaron su lugar, “su parada de taxis”. Hoy su compañero fiel, el Falcón celeste, descansa en el garaje de su casa.

“Para mí Derqui es todo, yo lo quiero, es un sentimiento. El otro día encontré un cartel caído del gallego Manolo (vecino que hizo las direcciones de las calles), lo mandé pintar y restaurar, el gallego era un amigo”, se emociona.

A personas así habría que honrarlas y no molestarlas. Ellos son Derqui, no merecen, en el otoño de sus vidas, que se las compliquen.

“Ahora camino, voy y vengo, me siento perdido.”

Nunca estará perdido vecino, así como la “Tana”, Rubén, José, hicieron posible esta nota, siempre para Derqui usted es y será alguien importante.

La sensibilidad y la solidaridad son dos virtudes derquinas. El respeto siempre está más allá de todo. Por eso desde acá bregamos para que a Luís le restablezcan su parada de taxis.

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martes, 17 febrero, 2026

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