Mes de la mujer
María Eugenia Toledo (43) y Gabriela Troncoso (40) forman parte del equipo de trabajo de la Escuela Santa Ana. Pero su tarea no queda ahí, también llevan adelante un Centro de Salud para el barrio.
El 24 de mayo de 1913 un grupo de mujeres llegó de Italia con una misión, pertenecían a la Congregación Hijas de Santa Ana y venían a fundar centros educativos. La primera escuela que abrieron fue en Villa Ballester, después otra en Belgrano, una tercera en Muñiz, la cuarta en O’Higgins y en 1943 lo hicieron en Derqui.
“Ésta era una casa de descanso para seminaristas de la arquidiócesis de Buenos Aires, después con el terremoto de San Juan se cambió la obra para albergar a las chicas huérfanas, lo que hizo necesario crear la escuela primaria y más tarde la secundaria”, cuenta la Hermana Eugenia, quien trabaja en Derqui desde hace 9 años.
“Además de la parte educativa, las Hermanas trabajan en el Centro de Salud Santa Ana, con profesionales municipales y abierto a toda la comunidad que no cuenta con obra social, también llevan adelante una Casa de Retiro que brinda espacio a grupos que hacen jornadas de convivencia, asambleas y funciona los fines de semana”, comparte Gabriela, representante legal del colegio, ex alumna y derquina por adopción.
Paciencia, integración, compromiso con la realidad de la zona, confianza y trabajo en equipo. Algunos de los valores que sostienen la obra diaria.
“Todos los servicios que lleva adelante la institución, están hechos por mujeres”, sonríe Eugenia.
Graciela Cuello, Nora Bella, Claudia Rojas, Alejandra Sánchez, Lorena Arias, las hermanas Hilda y Arpa, completan el staff de trabajo.
“Al ser todas mujeres, la obra sigue adelante con un tinte femenino y maternal, el acompañar la vida y los procesos de cada persona, acá no son un número más, ni los pacientes que llegan al centro ni los alumnos”, afirman con convicción.
-¿Cómo ven a las mujeres en Derqui?
-Hay una realidad diversa, se han logrado conquistas en el campo laboral y mayor protagonismo en la comunidad, pero también están las que siguen sometidas a sus esposos y la sociedad, en los barrios más necesitados vemos que les cuesta expresarse, ser partícipes, compartir y en eso estamos trabajando, más que nada en el Centro de Salud; para mostrarles que pueden valerse por sí mismas, que tienen ideas, decisiones, que pueden ser responsables-, explica la Hermana.
-¿Y con respecto a la relación mujer y hombre?
-Creo que uno crece a la par del otro, las dos figuras son importantes, tal vez la mujer se pone más al hombro la familia, el crecimiento de los hijos, su educación, nosotros lo vemos acá; generalmente es la mamá la que viene a las reuniones, pero trabajar a la par siempre es lo mejor-, suma su opinión Gabriela.
-Para el cierre de la nota, ¿quién fue Santa Ana?
-Santa Ana fue la madre de María, la abuela de Jesús. Perteneció al pueblo de Israel junto a su esposo San Joaquín-, responde Eugenia mientras en el patio, niñas y niños sentados en las mesas con uniformes y charlas, poco a poco van llenando con sus mochilas y cuadernos los mediodías.
Marzo es el mes de las clases, de reorganización familiar. Mientras mujeres del tiempo van recreando la vida, haciendo su aporte en una ciudad que no para de crecer.
















