Por Beatriz Mercedes Novaro de Dolera

“Y el castillo de arena se hizo realidad”. Palabras que con música de fondo de “La Rapsodia en Azul” dio comienzo a la era de la radiodifusión pilarense en boca de Guillermo Carlos Dolera, el 3 de octubre de 1964, desde una sala del Club Atlético Pilar.
Era la concreción de un sueño: que Pilar contara con radios locales que cubrieran su espacio territorial y sus necesidades. Sueño de esos cinco pioneros: Jorge A. Roncoroni, Reinaldo Sapucci, Miguel A. Murad, Vicente C. Zucca y Guillermo C. Dolera.
¿El porqué de la frase? Una vez, que estaban reunidos los cinco en mi casa trabajando con todas las trabas y dificultades que se presentaban, al verlos les dije: “Están levantando castillos de arena”.
Habían distribuido entre ellos las tareas principales: administrativas, técnicas, artísticas, económicas y de relaciones y recursos comunitarios. Los locutores y el equipo técnico, en el que se destacaba el joven y entusiasta operador Beto Pinheiro, eran voluntarios que brindaron sus saberes y su tiempo desinteresadamente. Pero todo aquel Pilar apoyó el proyecto. Además, cada uno de los cinco aportó $25.000 de aquella época, sacrificando ahorros y vacaciones, pero con el alma plena de haber logrado el objetivo: sentar las bases de la amplia red que hoy constituye la radiofonía en nuestro pujante Pilar.
Tuve un rol privilegiado en esta epopeya: acompañar a Guillermo, el “enamorado de la radio”, quien obtuvo en su carrera de Publicidad la medalla de oro por su Tesis sobre Radios Locales. También el honor de haber escrito los textos leídos en las transmisiones ya que se debían guionar ante las exigencias del organismo fiscalizador, el entonces COMFER. Asimismo, realicé el programa infantil “El Club de Impulsito”, bajo el lema de “LT20, Radiodifusora Impulso: Educa, acompaña, informa y entretiene, en el 140 de su dial”.
Hace 57 años decíamos por primera vez: “En el aire que usted respira, una auténtica voz regional”.
Hoy felizmente tenemos en todo el partido auténticas y florecientes radios locales que, con sus voces y su música, celebran para alegría de todos los ciudadanos la radiodifusión pilarense.

Días después del 3 de octubre de este año, con ganas de compartir y celebrar la historia de la radio local y la vida, un bello grupo de colegas hacedores de radios y programas, se encontraron en el Tinto y Soda. Allí hubo reconocimientos a los pioneros y voces cargadas de anécdotas y emoción. Lindo impulso que abrazó un miércoles distinto a quienes dedican tanto al desarrollo de la radiodifusión en nuestra comarca.















