Festival solidario x IntegrArte

Varieté con gorra virtual para seguir dándole una mano al Centro Cultural IntegrArte Pilar.

El fuerte de IntegrArte es la escuela, sus alumnos, y también los encuentros artístico- culturales que a lo largo de 13 años de vida han sembrado más que cultura y arte en Pilar.

El espacio, que tiene su casa en Estanislao López (ex ruta 8) N° 344, primer piso, y por estos tiempos permanece cerrado por la cuarentena debido a la pandemia que ya se cobró miles de vidas en países como EE.UU., España e Italia, y cientos de víctimas en nuestro país, está muy complicado.

Hace pocos días tuvo que cerrar el Centro Cultural Mermelada, una triste noticia que golpeó duro a quienes conocían y querían ese entrañable espacio.

Lo cierto es que otros lugares que, desde hace años, le dan vida a la cultura local, sembrando y desarrollando distintas disciplinas y expresiones artísticas, podrían correr la misma suerte. A no ser que les demos una mano.

Resistir, intentar, sostener, acompañar, son verbos que se alzan en la altura de este tiempo. Un clic en una cuenta de Mercado Pago o una transferencia bancaria para donar 100, 200, 300 pesos, puede ser de gran ayuda para la supervivencia de la cultura autogestiva que ha logrado en los últimos años instalarse para bien, en el corazón de nuestra comunidad.

IntegrArte, Media Vuelta, El Cirko, El Galpón, Piantao, Torrente Espacio Teatral son algunos de los espacios en riesgo.

Este viernes a la partir de las 21 hs. por la página oficial de Facebook de IntegrArte Pilar, se llevará a cabo la primera varieté en vivo con este objetivo, además de compartir música y poesía, se podrá apoyar con una “gorra” virtual al centro cultural.

A veces la vida se presenta de una forma tan cotidiana, tan segura de sí misma. Despertar, abrir los ojos y ver, pensar una palabra y al pronunciarla que el sonido exprese aquello, caminar por la vereda, cruzar la calle. El tema es cuando algunas de esas cosas no se vuelven posibles.

La cultura es igual. En los últimos años se ha logrado tanto que pocos recuerdan los tiempos en que no había ni un solo lugar donde tocar. O dónde mandar a tus hijos a aprender guitarra, batería, danzas, canto, o uno mismo, acercarte a ver una exposición de cuadros o una obra de teatro.

Sin embargo, se logró mucho en los últimos 15 años. Mucho. No perdamos esta oportunidad de ser parte de aquellos que con un clic pueden acercarles a esos espacios mucho más que cien o doscientos pesos: la certeza de que no están solos.

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