Luli tiende su mano para llevar adelante una olla solidaria en el Barrio Pinazo de Del Viso.

Hace pocos días perdió a su suegra, doña Olimpia Salinas, casada con don Evaristo Acosta, que también partió.
“La vida sigue y hay que lucharla, no bajar los brazos. Hoy le estoy haciendo la torta a mi marido que cumple 60 años. Uno quisiera que nuestros padres sean eternos, la verdad es que mis suegros fueron personas extraordinarias, muy solidarios, llegaron de Corrientes y dejaron una buena huella en esta tierra”, cuenta la vecina.
-Y usted ¿qué días hace la olla solidaria y a cuantos vecinos ayuda?
-Nosotros estamos en la Unión Vecinal El Progreso, hace como 6 años, en Barrio Pinazo. Martes y viernes hacemos merienda; y jueves y sábado, almuerzo. Serían unas 300 porciones, hay fines de semana que un poco más pero, gracias a Dios, nunca nadie se quedó sin un plato de comida.
-¿Vive en Pinazo?
-Sí, de la balanza pública a dos cuadras. Hace 20 años yo venía de visita a la casa de mi hermana, porque trabajaba con cama adentro en Capital, después me mudé con mi marido, primero alquilábamos y después con mucho esfuerzo pudimos comprar nuestro terrenito y hacer nuestra casita propia.
–Hoy junto con su hermana María dan una mano a quien necesita ¿por qué?
-Doy de lo que yo tengo porque me gustaría que mi barrio progrese. Mis abuelitos eran muy pobres, muy humildes, siempre les faltó el bocadito. Nosotros somos 8 hermanos y de chicos vivimos en una piecita, pero nunca nos faltó un plato de comida. Mi mamá siempre trabajó y lo mismo hago yo. Hoy día trabajo y junto mi platita, Dios sabe todo. Ayudo por ayudar nomás.















