Hacedores de Del Viso

Historia viva

Hacedores de Del Viso
Luís y su amigo Manolo. Del Viso esconde historias entrañables, de trabajo, amistad y familia

Auspiciada por inmobiliaria Hispana, una entrevista a fondo a este querido vecino de la “Ciudad de los Pájaros”, Don Luis Giardili (73) quien llegó a estas tierras en el año 1946.

Por Víctor Koprivsek

 

La historia escrita no muere, son retratos de lo que fuimos, destellos del pueblo y sus comienzos, raíces del tiempo. Hacedores de Del Viso es una sección que busca rescatar a esos personajes, padres de familia, comerciantes, tías, abuelos, hombres y mujeres que forjaron los cimientos de este pueblo.

“Salimos de Santiago del Estero en el año 1944, en una chata con caballos. Cuando llegué a Del Viso era todo campo, mis hermanos y yo estudiamos en la Escuela 10, acá a media cuadra del aserradero”, cuenta el hombre con amabilidad y simpatía desde el otro lado del mostrador de su negocio ubicado en J. R. Jiménez al 1105.

Cinco hermanos, Yolanda, Orestes, Lalo, Víctor y Luis. Primero trabajaron en el campo de Picaso, después pusieron una fábrica de mosaicos familiar, más tarde un corralón, hasta que en 1955 Luis arrancó con el aserradero.

-¿Cuál fue la razón que hizo que se quedara en Del Viso?

-Me aquerencié, me casé con una mujer de esta ciudad y mis hermanos también, hoy tengo tres hijos, Mónica, Gustavo y Agustina, todos trabajan conmigo y un yerno.

-¿Qué significa el trabajo para usted?

-El trabajo para mí es un complemento en la vida, hay tipos que les gusta jugar al póker a mí me gusta trabajar.

-¿Cómo lo ve a Del Viso hoy?

-Es impresionante cómo ha crecido y hay que ir adaptándose al cambio, esto es como cuando te ponés una ropa nueva. Hoy salís a caminar y no se puede creer la gente que hay. Cuando llegamos con mis hermanos hacíamos trabajo de campo, verduras, frutas, también en el horno de ladrillos que tenía Adolfo Picaso por ese entonces dueño de dos campos, uno donde ahora esta “el golf” y el otro donde está “Bermudas”.

Su compañera se llama Marta Beli, madre de sus hijos, la conoció cuando su familia trabajaba en el cuidado del campo de “los franceses”, que estaba justo en la “entrada de la botella”, famoso lugar por aquellos años.

“La botella estaba en Ruta 8 y Jiménez, en el Km 43, antes era la entrada a Del Viso, ya que la 26 no existía”, comenta Luis y con una sonrisa invita a su amigo Manolo, compañero desde la escuela primaria. Trabajan juntos desde hace 42 años.

“El padre de él trabajaba en la herrería de Forna, en la esquina donde está Chipi, y la hermana de Manolo, Irma, se casó con mi hermano mayor, el finado Orestes”, hace la presentación.

-¿Y qué nos puede decir del amigo Luis Giardili?

-Somos amigos desde la primaria y laboralmente estamos juntos desde hace más de 40 años, para mí los amigos son sublimes, hace 66  años que vivo en Del Viso, tengo 71 años y todavía cuando nos reunimos hay tres o cuatro que fuimos al colegio juntos, jugamos juntos al fútbol y con uno hicimos hasta el servicio militar, se llama Hugo Lopredo-, responde Manolo.

-Con ese señor Lopredo cuando yo tenía camión íbamos a Olavarría juntos, sin cabina dormitorio, dormíamos en el piso y manejábamos los dos, estuvimos cuatro años hasta que a mi se me desprendió la retina del ojo. Aporta Luís.

-Yo se la desprendí, jugando para un fin de año le tiré un “cuete”, estábamos con la pelota jugando a la cabeza y se me ocurrió prender un petardo y tirarlo con tanta mala suerte que explotó cerca del ojo de Luís, fue y será el último cuete que tiré en mi vida. Cuenta su amigo con firmeza.

A Giardili se le desprendió la retina y estuvo tres meses internado, según recuerda lo operó Nano. Un accidente que no impidió rescatar el profundo valor de la amistad.

-Yo trabajaba en el puerto, tomaba el Mitre y bajaba en San Miguel para ir a verlo, asegura Manolo. Carlos Puleo y Vitorica, son otros nombres que sobrevuelan en la charla.

El tiempo da una sabiduría que no se aprende en ninguna escuela ni universidad, nuestros mayores son verdaderos tesoros vivos, por eso preguntamos a Luís Giardili cuál es, según su humilde entender, el secreto de la felicidad.

-La felicidad más grande es mantener a la familia junta, esa es la base de la felicidad y se logra con equilibrio, hay veces que uno tira para un lado y otro para otro pero hay que buscarle la vuelta de la mejor manera. En ocasiones uno tiene que tragarse lo que iba a decir y siempre hay que aconsejar con el corazón. Si fuéramos todos así el mundo no estaría como está hoy.

Compartir

Seguir leyendo

sábado, 21 febrero, 2026

  Edición N°: 2098  

Mi Muni

Sindica Quimico Pilar

Multiplex 2x1

El Bodegón ediciones y Librería

Canadian Language Academy

Aromas / DF

Jardin del Nazareno El Cruze