Adriano Cirillo labura en Easy desde hace muchos años, vive en Derqui desde siempre, hijo de Marta y Carmelo, hermano de Gusty. Es cantante de alma y músico compositor.
La primera vez que cantó en público lo hizo… ¿cuándo fue? Tal vez hace 15 años con “Creencias”, su banda primera, un sueño de pibes que tejieron con Ariel Triffunof, ojalá se escriba así su apellido. No aparece en el Google pero sí en el recuerdo.
La vida suelta semillas, algunas prenden, otras no.
El primer jueves de diciembre Adriano hizo lo suyo en el After Office de Sunset Pilar, un boliche que mezcla música disco con artistas en vivo. El joven derquino lo hizo acompañado de amigos y varios de los presentes hasta patearon unos rock and rolles en la pista.
La vida invita a hacer lo que te gusta, algunos pueden, otros no.
Hace rato le debíamos esta nota, hay constancia en sus pasos de artista, hay crecimiento, hay inquietud. Su estampa de fina estatura, guitarra en mano, sostiene el anhelo en pie, firme en lo alto de las consagraciones.
Perfil bajo para semejante osadía de pibe criado en el barrio con lo poco o mucho bien logrado, bien ganado con el sudor de la frente.
Es bueno saber que ha insistido en su oficio después de tantos años.
Rock and roll, pop y lentos, la esencia de los ’90, papá. Su repertorio incluye temas de Roxette, Depeche Mode, Soul Asylum, Creedence, Charly, Divididos y tantos otros, hasta propios.
La vida invita y Adriano canta a la sombra del árbol que ha crecido, hay familia en sus tonos, hay madre y padre, hay raíz. Buena madera. ¡¡¡Salud primo!!!
Por Victor Koprivsek





