La Escuela N° 40 Monseñor Andrea cumplió 60 años

La familia Terán Antesana, de origen boliviano, fue la que cedió, en 1956, los terrenos con el pedido exclusivo de que construyeran allí una escuela.

Calles de tierra. El mástil que estaba en la puerta. La generosidad de una familia. Así comenzó todo. Sesenta años después, el barrio poblado, con cada vez menos calles de tierra, se fue formando alrededor de esta escuela que preparó una celebración a lo grande.

“La idea era cortar la calle y hacer un festejo lo más popular posible, con todos los vecinos y vecinas, la comunidad educativa, ex docentes, ex cooperadores, ex alumnos”, cuenta Silvia Luna, directora de la institución desde hace 6 años y vecina de El Palomar. “Todos los grados prepararon un número. Hubo murgas, candombe, tango, bailes folclóricos; Alma Celeste que es de Suteba, la primera presentación del cuerpo de bailes; un grupo que trajo el profesor de música Emanuel que tocó rock nacional y dos alumnos de la escuela N° 21 José Hernández que bailaron folclore. También hicimos un mural interactivo con los papás y chicos presentes, todos podían participar. Estamos muy agradecidos con la vecina que nos cedió la pared. La artista que lo pintó fue Luciana Iasil, quien hizo el boceto.”

“Las mamás madrinas del turno mañana colaboraron con una torta. En general, colaboran ayudando en su grado en particular, ya sea porque falta algo en el salón, o se dedican a juntar dinero como por ejemplo las de sexto grado para la campera de egresados o la fiesta. Después colaboran con la escuela, por ejemplo, para los festejos del bicentenario, trajeron una torta cada una y así pudimos compartir con toda la comunidad. Sin ellas, el trabajo, incluso de la cooperadora, sería imposible porque cuesta que ingrese el dinero.”

“También invitamos a autoridades. El Rotary Club que siempre apadrina a los niños y niñas que no tienen medios para asistir a la escuela, dándoles desde ropa hasta útiles escolares completos, el libro, les traen alimentos; ellos siempre están colaborando con la escuela. Estuvieron el Dr. Sabbatella con Virginia Veiga, concejal, Mabel Mesa, consejera escolar, Federación Escolar, la Asociación de Cooperadoras de Morón. Y todos los ex docentes, directivos y ex cooperadores de la escuela. Los ex alumnos que vinieron estaban re contentos, algunos me dijeron que me tengo que dedicar a armar fiestas”, comparte Silvia.

“Hubiese sido bueno también contar con las autoridades del Municipio que no se hicieron presente. A toda la comunidad educativa nos hubiese gustado tenerlos”, menciona mientras recuerda que sesenta años no se cumplen todos los días.

– ¿Con qué dificultades se encuentra la escuela hoy a pocas semanas de terminar el año?

– Nenes que nos han contado que vienen sin comer, que han vuelto a tener una sola comida al día, que generalmente es la cena. Se nota mucho más en el turno tarde, y ha aumentado este año. Cuando sobra merienda tratamos de prepararles algunas bolsitas para que se lleven. Los que vienen bien comidos de la casa, no aceptan la merienda y se compran en el quiosco. Por eso tratamos de repartir todo lo que queda entre aquellos que necesitan. Muchos chicos de Morón Sur, Merlo Gómez, de Ituzaingó, son los que la están pasando mal. También de Castelar. En muchos casos, sus familias dejaron de percibir algún subsidio o ayuda, o fueron echados de su trabajo, y por eso están atravesando esta situación.

“Esta escuela es muy familiar. Es chiquita, por eso estamos muy pendientes de esas cosas. Hay 264 alumnos en los dos turnos. Tenemos muchos proyectos, participamos todos los años en la feria de ciencias. Este año ganamos por segunda vez la instancia regional y fuimos a la provincial. Con el cumpleaños hubo un entusiasmo generalizado desde principio de año. Con todo lo que conlleva, armar las invitaciones, los diplomas para entregar. Los chicos hicieron trabajos de feliz cumpleaños para la escuela, había una movida de felicidad.”

Silvia se emociona y agradece la participación de todos. “Fue una celebración muy linda, siempre acompañados y acompañando a la comunidad. Muchos de los que vienen a inscribir a sus hijos o nietos nos dicen que estudiaron acá. Nuestro lema es ‘Construyendo sueños’ y tiene que ver con  eso, con construir futuro en igualdad de oportunidades para los chicos y chicas que vengan a la primaria. Para nosotros es un privilegio poder formar parte de ese pedacito de camino que nos toca compartir con ellos.”

Y como diría Paulo Freire, “la educación es un acto de amor, por tanto, un acto de valor”.

 

aniversario-grande

 

Compartir

Seguir leyendo

lunes, 16 febrero, 2026

  Edición N°: 2093  

Mi Muni

Sindica Quimico Pilar

Multiplex 2x1

El Bodegón ediciones y Librería

Canadian Language Academy

Aromas / DF

Jardin del Nazareno El Cruze