
Este diario sirve para destacar logros, proyectos y experiencias positivas que pasan en nuestra comunidad.
Bruno Morales Anro, 15 años, cursa segundo año en el Conservatorio Julián Aguirre de la ciudad de San Miguel.
“La música me acompaña desde que tengo uso de razón, vive dentro de mí y, si tuviera que definir lo que siento en una sola palabra, diría que es una pasión», arranca la entrevista.
Como todo buen legado, proviene de su familia.
“Mi padre toca la guitarra y siempre estuve rodeado de música. Desde muy chico mostré interés por ese mundo”, repasa.
La primaria la hizo en el Colegio Santa Ana y la secundaria la está cursando en el Instituto Cardenal Copello.
“Soy de Derqui desde siempre, fanático de Los Beatles, Fito Paez y el rock en general”.
Bruno no está solo en su vocación, cuenta con el acompañamiento incondicional de su madre Lorena y su papá Nacho.
“También tengo un compañero que vive en Bella Vista, tiene 20 años y se llama Francisco Olmedo, siempre nos juntamos a estudiar y compartimos un concierto de teatro en el que tocamos catorce obras a cuatro manos e individuales. Próximamente nos presentaremos en el aula principal del conservatorio para el público en general, directivos y alumnos”, comparte entusiasmado.
Valiosa juventud derquina. A no aflojar.





