Don Pineda cedió una pared de su casa para un mural y la historia de esa esquina se hizo grande.
Lo que se escribe en el corazón no se borra.
Sarmiento, Iparraguirre y Antonio Toro, a una cuadra de los bomberos, los nombres de vecinas y vecinos que llegaron hace más de cincuenta años a esa esquina y levantaron sus casas y formaron sus familias, esos apellidos quedaron escritos para siempre en una pared cedida por su dueño.
Romana y don Velárdez, Bielmina y don Aranda, Blanca y don Navarro, Isolina y don Núñez, Antonia y don Arce, Nilda y don Benítez, Blanca y don Robledo, Dominga y don Cardozo, Mary y don Moisello, los Álvarez, María y don Pineda, Teresa y don Gatica, Lucy y don Maciel, Olga y don Peralta, Adela y don Chevallier, Lucrecia y don Zabala, Nelly y don Garay, Anita y don Zenón, Edith y don Lara, Elisa y don Gauna, Hilda y don Rivero, Norma y don Verón, María y don Maldonado, Delia Quiroga. Miguel García.
El joven muralista derquino, Brian González, llevó a cabo una tarea impecable que quedó formalmente inaugurada el sábado 9 de abril.
Hubo música en vivo. Cantores populares de la “Peña del Ángel”, que hacen la Tía Mary, el Tío Dick, el niño Claudio, Cristina y Orlando. Jorge Ojeda hizo el sonido, AC Recepciones tendió la mesa y Periódico El Apogeo le puso letra.
Participaron además Milagros Caliva y Leonardo Avendaño, dos talentosos jóvenes que llenaron el aire de duendes y melodías folclóricas. Ramón Núñez y Flavio Leguizamón tampoco faltaron a la cita con la historia.
Mi barrio, mi compromiso. Nuestra esquina, nuestros mayores. Valores de respeto que no se deben perder.
“Antes no había rencor, si te peleabas con un vecino, al otro día nos amigábamos de nuevo”, dijo en el micrófono don Gatica, noventa y pico de años.
“Gracias por hacer esto, volver a ver a los vecinos, recordar a los que faltan. Fue muy lindo”, destacó don Benítez (90), acompañado de sus hijas Laura y Mónica.
A Derqui lo cuidamos entre todos. Es muy importante estar unidos en estos tiempos difíciles.















