Se llevó a cabo en el Colegio Manuel Dorrego los días 6 y 7 de octubre.
Gimnasio del colegio repleto de murmullos bien temprano en la mañana. Por allá, ensayaban los chicos de la orquesta; más acá, bailaban un grupo de niñas envueltas en tul rosa. De las paredes colgaban dibujos. En los stands, los objetos intervenidos se dejaban acariciar por las miradas; en el piso, se acomodaban los recién llegados.
La muestra fue convocada por la Inspección de Expresión Artística, el CIIE Morón y la comisión organizadora. Participaron escuelas públicas y privadas de todos los niveles y modalidades. Hubo muestra estática y muestra dinámica: danza, música, artes visuales, esculturas, dibujo, pintura, teatro, música, expresión corporal.
“Esta feria funcionó de 2004 a 2009 y luego se discontinuó hasta ahora que la retomamos de nuevo”, nos contó Graciela Mastropasqua, integrante de la comisión organizadora. “Dentro de la comisión, me ocupo de los audiovisuales.”
“Todo el mundo fue convocado desde el Consejo Escolar y hasta ayer seguía llamando gente para inscribirse. En un principio, iban a ser 15 minutos para cada establecimiento pero finalmente fueron 10. Hubo escenarios simultáneos. La idea era que fuera algo libre.”
Graciela asegura que los profesores de artística se entusiasmaron enseguida con la propuesta. “Lo positivo es revalorizar la expresión artística, la importancia del lenguaje expresivo, en especial ese es el objetivo de la muestra; revalorizar las artes, al profesor de arte, que dentro de la institución tiene una gran importancia pero a veces está relegado. Esta muestra hace que se note, que se sienta, que se vea, más que nada en estos tiempos en los que la imagen está tan presente.”
El arte y su maravillosa magia de hacer inmortal la vida. El arte naciendo de manos adolescentes; naciendo de los pies de las bailarinas, de los gestos de los pequeños actores, de los instrumentos de esos niños y niñas que encontraron en la expresión artística su pequeño refugio.
















