Ni un pibe en la calle

Las políticas públicas parecen mirar para otro lado cuando de acompañar el trabajo de niñez se trata.

Democracia significa “forma de gobierno en la que el poder político es ejercido por los ciudadanos”. ¿Cuándo los ciudadanos perdimos el verdadero poder de gobernar? Si el pueblo, o sea nosotros, fuésemos respetados, muchas de las políticas públicas que se deciden en las áreas de gobierno municipal no serían implementadas, o se agilizarían. Sobre todo cuando se trata de un niño durmiendo en la calle. La Casa de Noche funciona hace 4 años en Castelar. Se impulsó no sólo desde El Transformador sino desde el Consejo Local de Morón ya que hacía falta una institución que resolviera la noche de los pibes pero no solamente como un parador sino también como un espacio en el que hubiera un acompañamiento integral, un seguimiento durante el día en diferentes cuestiones, dependiendo de la historia de cada chico o chica. Los pibes que pasan la noche en esta casa, que tiene espacio para 10, 12 chicos aunque actualmente hay 4, lo hacen desde las 20hs. hasta las 8 hs. del día siguiente. Trabajan 6 operadores en parejas pedagógicas que se van rotando y se encargan del acompañamiento y articulación con los espacios que contienen a los chicos durante el día.

“Generalmente los chicos que vienen tienen un permanencia en el tiempo que no es de un día o dos. Puede ser que el pibe o la piba esté en la calle y el ingreso se haga desde la callejeada que hacemos en la vía pública, los dos grandes puntos son Morón y Ramos o el corredor Sarmiento. Algunos de los chicos o chicas empiezan a venir al Centro de Día que funciona en El Transformador, en Haedo, y a partir de ahí se empieza a ver la posibilidad de que con una estructura más armada vengan a la Casa de Noche para  trabajar la historia. Otras veces, son derivados del servicio local o zonal de Morón, Hurlingham, La Matanza, Moreno. En otras ocasiones, por cosas más puntuales, el chico está esperando el ingreso a algún hogar y se queda durante unos pocos días”, explica Aldana Sardelli, trabajadora de la casa.

“Aparte de estas modalidades de ingreso, también articulamos con el Estado u otras organizaciones o instituciones que trabajen en niñez”, agrega Ailin Fernández Csecs, otra de las trabajadoras con quien charlamos.

– ¿Chicos y chicas de hasta qué edad pueden venir a la casa?

Ailin: Suele suceder que como trabajamos con lo vincular, muchos cumplen los 18 años estando en la casa. Nuestro proceso no termina ahí sino que continúa. Acá hay una habitación de emergencia que trabaja con mujeres en situación de violencia que vienen con sus hijos y esas mujeres son mayores de edad. La problemática de la niñez abarca la problemática de género.

Aldana: Buscamos que sea un acompañamiento a lo largo del tiempo, que se construya, que se pueda sostener mediante la incorporación de reglas, hábitos que hacen a la convivencia. Queremos que éste sea un lugar de referencia, su casa más allá de que no estén en todo el día.

Ailin: Entendemos este espacio como un espacio convivencial por eso la modalidad de ingreso implica todo un proceso. Vienen a la noche, cenan, se bañan, hacen alguna tarea para el sostenimiento de la casa, duermen, con lo importante que es ese momento, a la mañana nos despertamos, desayunan y arrancan el día.

Aldana: La mayoría va a la noche a la escuela. Si no, van a la escuela o al centro de día, formación laboral si tienen la edad para trabajar, al acompañamiento terapéutico.

Desde la casa buscan, además, que los chicos y chicas reestablezcan el vínculo con el barrio, encuentren espacios que los contenga, se re vinculen con las familias, reconstruyendo ese lazo, que comiencen el autovalidamiento y que busquen un trabajo.

– ¿Cómo surgió la Casa de Noche y por qué hay posibilidades de que deje de funcionar?

Ailin: Surgió en conjunto con otras organizaciones dentro del marco del Consejo Local de Promoción y Protección de Derechos del Niño y Adolescente. El objetivo era buscar un dispositivo para pasar la noche ya que vimos que dentro del territorio era lo que estaba haciendo falta. El Consejo Local está integrado por organizaciones sociales, escuelas, organismos del Estado que trabajen con Niñez y adolescencia; dentro del monitoreo de políticas públicas lo que se vio, allá por el 2011, fue la necesidad de un espacio que trabajara la noche. Lo único que funcionaba era la casa de abrigo que estaba súper explotada. Lo que hicimos desde El Transformador en conjunto con estas otras organizaciones fue armar un proyecto. En este proyecto nos comprometíamos a poner el trabajo, las personas a cargo del dispositivo, e hicimos un convenio por un lado con la Provincia, mediante el sistema de becas que perciben la mayoría de las organizaciones y hogares que trabajan en Niñez, y por otro lado con el Municipio. Según el convenio, el Municipio se comprometía a pagar el alquiler de la casa, los impuestos, traer comida, más que nada alimentos secos. Este convenio se hizo por tres años, en 2012 se abrió la casa y en el 2015 se empezó a trabajar el re convenio. Tuvo muchísimas trabas burocráticas, pasó por todas partes, y no se terminó de firmar, hubo problemas con el contrato de locación de la casa, por eso también se fue atrasando. El convenio terminó todo este circuito administrativo en diciembre de 2015. Como hubo cambio de gestión, el convenio pasó al Honorable Concejo Deliberante, a donde estuvo hasta mayo de este año. No se firmó en todo este ínterin.

Aldana: Ya hace un mes que estamos sin la renovación del convenio… hace un año que estamos con las trabas burocráticas. Seguimos sin poder re conveniar. En todo este año venimos sosteniendo desde la organización el convenio que teníamos con el Municipio: el alquiler, los impuestos, algunos de los alimentos.  El aumento del alquiler más contexto inflación hace que estemos en un momento crítico de sostenimiento del edificio. Dentro de eso la historia de cada pibe o piba ya que éste es su espacio de referencia, su casa. Ellos están al tanto de todo. Estamos llevando adelante una campaña que se llama “Noche sin casa” en donde ellos han grabado videos contando qué hacen acá, por qué es importante que tengan un espacio de referencia y por qué no quieren que cierre si no llegamos al re convenio.

Ailin: A principios de abril de este año se llevó a sesión extraordinaria. Fuimos pidiendo reuniones con los concejales de los diferentes bloques, muchos no nos llegaron a atender. Cuando se trató el convenio, si bien todos reconocían el trabajo que nosotros veníamos haciendo en el territorio desde hace años, nos dijeron que hacían falta informes técnicos que den cuenta de nuestras capacidades. Si bien por un lado decían que no dudaban de ellas, por otro lado nos dijeron que faltaba información sobre las mismas. En la sesión extraordinaria participan todos los bloques con mayor o menor cantidad de bancas. La mayoría alegó que no había información técnica.

Lo cierto es que como si la situación de calle de un niño vulnerado no fuese tan importante, el convenio comenzó el laberíntico camino de la burocracia y pasó a la Dirección de Políticas Sociales y Abordajes Integrales, de ahí a la Dirección de Niñez, volvió a la Secretaría, pasó a la Dirección de Organizaciones y Participación Comunitaria, y por último volvió a la Secretaría (una vez más). Todavía sigue dando vueltas por los diferentes espacios municipales. Eso demuestra que no hay intención política de resolver el problema y la Casa de Noche está quedando desamparada porque los niños y niñas que dependen de este re convenio para seguir teniendo un techo no son los hijos o las hijas de los concejales; esos que supuestamente nos representan a nosotros el pueblo de Morón, pueblo que reunido seguramente ya hubiese resuelto la situación.

Aldana: Sabemos la intención del Municipio de abrir dos paradores, no está oficialmente comunicado aún. Apoyamos esta iniciativa de abrir más espacios para Niñez pero no que se cierren espacios con tantos años de trabajo. En realidad es la falta de interés de seguir trabajando con lo que ya se viene haciendo.

Ailin: El rol que puede tener el Estado en el acompañamiento es muy diferente del que puede llegar a tener una organización; es otra la incidencia que se tiene en los barrios con las personas porque el Estado tiene que garantizar cuestiones que a veces le impiden generar un vínculo como el que organizaciones sociales pueden generar con los chicos. Por eso nosotros siempre apoyamos, de hecho se lo hemos pedido a las gestiones, que se resuelva el problema de la noche. En ese sentido nos parece genial que se abran más paradores pero no por eso que se tire para atrás una política pública que nació del monitoreo, de un espacio que está garantizado por la ley, que es el Consejo Local que aparece en la Ley de Promoción y Protección de Derechos del Niño.

– ¿Los chicos que trabajan acá hacen un trabajo voluntario?

Aldana: Nosotros somos trabajadores de Niñez y a través de un convenio con la Provincia percibimos un sueldo…

Ailin: Que es casi como si fuese voluntario…

Aldana: Totalmente. Dentro de los convenios que se tienen, dependemos del Organismo Provincial de Niñez y Desarrollo Social. No se contempla al trabajador sino que la plata se destina más que nada para el sostenimiento de las actividades pero se entiende que dentro de esas actividades hay una persona que tiene que dedicarle muchas horas por semana a esto y que si no tuviera un mínimo apercibimiento salarial no podría hacerlo y más en la Casa de Noche que abre de lunes a lunes. También creemos que el Estado tiene que reconocernos como trabajadores pero eso es otro temón.

– ¿Cómo ven el futuro de los pibes y pibas de la calle a los que contienen en este espacio?

Ailin: Creemos que a través del vínculo con los chicos se pueden modificar o buscar alternativas a un sistema que les propone algo fijo. Si soy pobre, nací en un barrio pobre, vengo de una familia pobre que atraviesa tal o cual problemática, hay un sistema que me impone el destino de la cárcel o la tumba. Nada está totalmente dicho en esta sociedad, por más que el planteo sea uno, siguen siendo personas, tienen la posibilidad y la capacidad de crear alternativas.

Aldana: Ídem. Agrego que a partir de lo colectivo y el organizarnos nosotros con los pibes y las pibas se pueden hacer cambios. Hacemos salidas con los chicos y las chicas, charlamos sobre la violencia de género. Planeamos estrategias con ellos y ellas y con nosotros y miramos más críticamente la realidad y tratamos de cambiarla.

Ailin: Los hacemos actores, partícipes. Ellos son sujetos y no objetos; antes se tenía esa concepción. Como sujetos tienen la capacidad de accionar y decidir sobre sus construcciones, sobre sus vínculos y apostamos a esa parte.

Aldana: Hacemos muchas cosas lindas con los pibes. Es necesario de una política pública que las vea, que las reconozca, que el Estado esté presente no quiere decir que se ausenten otras cosas que ya estaban. En este caso el laburo en el territorio. Es visible. Estamos acá, seguimos abriendo la casa, la intención es que siga abierta pero se nos está haciendo difícil. La respuesta de la gente del barrio fue buenísima. Abrimos la campaña pidiendo donaciones porque no estábamos llegando con los alimentos, frazadas… la respuesta fue casi inmediata, mucha gente se acercó con comida, ropa, dinero, muchos se acercaron porque querían ayudar, por ejemplo a hacer la merienda.

Ailin: Siempre apelamos a que todos los vecinos vengan a conocer el espacio, a participar del mismo. Nosotros queremos seguir laburando en la zona con esta problemática y por una negativa o por una no respuesta no vamos dejar de hacer lo que estamos haciendo.

“A esta hora, exactamente, hay un niño en la calle. […] Importan dos maneras de concebir el mundo: una, salvarse solo, arrojar ciegamente a los demás de la balsa, y la otra, un destino de salvarse con todos, comprometer la vida hasta el último náufrago, no dormir esta noche si hay un niño en la calle. […] Ellos han olvidado que hay un niño en la calle, que hay millones de niños que viven en la calle y multitud de niños que crecen en la calle. A esta hora, exactamente, hay un niño creciendo. Yo lo veo apretando su corazón pequeño, mirándonos a todos con sus ojos de fábula, viene, sube hacia el hombre acumulando cosas, un relámpago trunco le cruza la mirada, porque nadie protege esa vida que crece y el amor se ha perdido como un niño en la calle…”. (Armando Tejada Gómez)

por Noelia Venier


El Transformador cuenta con diversos espacios de Niñez: el Centro de Día, por ejemplo, que funciona en una casona en Haedo, de 15 a 18 hs., es el vínculo con la callejeada; un Centro Comunitario en Lomas de Zamora; y la Casa de Noche.
El Transformador cuenta con diversos espacios de Niñez: el Centro de Día, por ejemplo, que funciona en una casona en Haedo, de 15 a 18 hs., es el vínculo con la callejeada; un Centro Comunitario en Lomas de Zamora; y la Casa de Noche.
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