Irma Allindo de Mengoni (86) hizo toda la primaria en el antiguo edificio de la Escuela 11, uno de los edificios históricos de Derqui ubicado frente al corredor de la estación Toro.
Con una foto en la mano de la primera camada de egresados de 6to, nos recibe doña Irma en su casa.
“Antes, cuando íbamos al colegio, el edificio estaba muy bien cuidado, todos los días se ponía la bandera en la entrada del zaguán, había seis aulas, la dirección, un lugar donde se guardaban los mapas, la galería con baldosas antiguas donde estaba la campana, en el medio del patio, amplio, un jardín florido y el mástil, a un costado unos aparatos de gimnasia hechos de madera por los papás”, describe con detalles la antigua escuela 11 ubicada sobre la calle Antonio Toro.
“Yo hice toda la primera, la mayoría, por no decir todos, después teníamos que laburar.”
El mediodía cruza por la vereda y es sábado. Las rutinas de la semana descansan, pero doña Irma no. Su casa está impecable. Don Mario Mengoni también recuerda el Derqui que fue.
“Los años pasan para todos, pero hay que estar alegres, amargos sobran”, dice sonriente.
“El otro día un político me dijo: ‘Ustedes se quejan porque están las calles rotas’. ‘Momentito, señor’, lo paré, ‘yo soy nacida en Derqui, a nosotros nos enseñaron de chiquitos que a Derqui se lo defiende con uñas y dientes.’ ¿Por qué tenemos que vivir así?”, comparte Irma mientras saca el boletín de su marido, lleno de sellos, año 1941.
“Nosotros nos criamos en calles de tierra, pero nunca vi la mugre que hay ahora. Antes éramos una gran familia, pobrecito Pichuca, pasaba con el carrito juntando la basura. Hay cosas que son un reconocimiento por eso nos duele lo que vemos ahora.”
Habla de unidad, de respeto entre vecinos, los ojos se le iluminan al nombrar los rostros de esa foto entre las manos, todos con guardapolvos blancos.
“Este es Hugo Raspo, este Blezza, Gabelli, Osvaldo Gaiad, Mario Mengoni, el chico de Pro, Nilda Siaccaluga, la chica de Valerga, Carmen Torres, Celia Allindo, mi hermana, las chicas Blezza y Chacón; algunas maestras que tuvimos María Teresa Copello, Albertina Siaccaluga, Olga Cosio y la directora María Rosa Casao”, detalla al final de la charla.
















