La querida vecina de Castelar y Madre de Plaza de Mayo viajó acompañada por una comitiva integrada, entre otros, por Adolfo Pérez Esquivel y el padre José María Di Paola.
El próximo abril se cumplirán 35 años de la guerra de Malvinas. Una vida entera desde que la guerra nos atravesó por última vez. Las Islas, lejanas y sin embargo tan nuestras, recibieron la visita de dirigentes sociales, políticos y de derechos humanos para llevar un mensaje de paz y diálogo. La delegación, integrada por 14 miembros de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), un organismo público extra-poderes que funciona de manera autónoma y autárquica desde 1999, pisó el suelo de Malvinas entre el 11 y 18 de marzo.
Además, formaron parte de la comitiva: el ex combatiente y referente del CECIM de La Plata, Ernesto Alonso; el secretario de relaciones institucionales de la CTA, Víctor de Gennaro; la directora general de la CPM, Sandra Raggio; y los senadores provinciales Fernando Moreira (PJ), Marcelo Dileo (UCR) y Elisa Carca (CC); el dirigente de la comunidad judía platense Mauricio Tenembaum; el integrante de la Procuraduría de Violencia Institucional del Ministerio Público Fiscal, Roberto Cipriano García; la dirigente de derechos humanos, Susana Méndez; la investigadora Ana Barleta, y la hija de desaparecidos Yamila Zavalla Rodríguez.
“Se trata de un hecho inédito en la historia reciente de nuestro país. Por primera vez, los referentes de los organismos de derechos humanos nucleados en la CPM pisarán el suelo de Malvinas”, destacaron desde la comisión.
Norita confesó estar “muy emocionada. Es algo extraño, que me estremece y que no imaginé nunca: pisar tierra argentina pero lejana todavía para que pueda ser verdaderamente nuestra”, dijo en diálogo con Télam; con 87 años, es la primera Madre de Plaza de Mayo en haber pisado suelo malvinense.
Nora Cortiñas recordó no sólo a los desaparecidos sino a todos los jóvenes que fueron llevados a una guerra que no fue la del pueblo argentino. “Nosotros seguimos diciendo: No en nuestro nombre esta guerra”, aseguró. “Queremos reivindicar nuestra tierra y también ser partícipes cuando se toman resoluciones tan drásticas”.
El Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, explicó que “la paz no se regala, se construye. Nunca es la ausencia de conflicto, sino que es restablecer las relaciones humanas y de los pueblos para poder vivir en la diversidad y no en la uniformidad”.
A su vez, Nora Cortiñas resaltó: “Venimos con un gran compromiso y justamente el pensamiento de las Madres siempre fue la solidaridad y el acompañamiento aunque estemos lejos. En el momento en que empezó la guerra, fuimos las primeras en salir a decir que las guerras nunca son buenas”.















