Vive en Del Viso desde hace 26 años, junto con su familia.

“Venimos de El Talar de Pacheco buscando paz y tranquilidad, y la encontramos en Del Viso”, cuenta la vecina a El Apogeo.
“Hace 38 estoy casada, tenemos 8 hijos y 11 nietos, mi esposo lleva adelante un comercio en Polonia y Ruta 36, Bicicletería Sergio, del semáforo a una cuadra”, comparte Pabla.
Por estos días la vecina es noticia por su trabajo solidario como costurera, ya que desde que empezó la pandemia realizó camisolines para hospitales y clínicas de San Justo, Tigre y 13 salas de La Matanza.
“Después conformé la Red de Costureras Solidarias de Pilar junto a Pilar Emprende y Comprometidas, una Asociación que ayuda al Materno de Pilar. Somos más de 120 costureras conectadas en un grupo de wasap, llegamos a los casi 60 mil barbijos en estos 6 meses que se repartieron en todo Pilar, también llegaron a la Villa 31, Salta y Santiago del Estero”.
En agosto se hizo la convocatoria anual para postulaciones al premio Abanderados, al cual, según cuenta Pabla, alguien la inscribió por su labor solidaria en pandemia.
“Me postularon entre más de mil personas de todo el país y hace poco me comunicaron que quedaron solamente cinco y entre ellas quedé yo”, cuenta orgullosa.
Las cinco personas ganadoras obtuvieron un premio de 100.000 pesos, que fueron destinados a una asociación civil elegida, en este caso por Pabla.
“Yo elegí a la Asociación Civil Comprometidas, también quería contarles que está en vigencia hasta mañana domingo 22 de noviembre, la votación para la Abanderada del Año, que tiene como premio $ 400.000”, invita y pasa el link para que la voten: https://www.premioabanderados.com.ar/abanderado/pabla-m.-villalba
-¿Cómo te hiciste del tiempo para semejante ayuda solidaria?
-Mis hijos están grandecitos y me apoyan, al igual que mi esposo. Gracias a ellos puedo dedicarme de lleno a esta actividad solidaria; si bien vengo cociendo desde hace varios años con mi emprendimiento privado Charmant By Pabla Marcelina (Facebook e IG @Charmantpilar), al bajar el trabajo en pandemia empecé con esta actividad solidaria que me dio tantas alegrías. Dar una mano en tiempos difíciles es un honor -concluyó la vecina con humildad al final de la nota.
Y deja un dato para quienes quieran seguir colaborando: “Estoy dando una mano al merendero Corazones Calentitos que está en el Barrio La Loma y ayuda a 130 chicos”.















