Una juntada de amigos músicos donde confluyeron varias generaciones con sus guitarras. Asado, zapada y reflexión en la quinta de don Osvaldo Tejeda.

Derqui es cultura. Por si acaso, a veces, se te olvida de dónde venimos.
Venimos de la esquina con luna, de la canción en soledad que luego se vuelve ronda. Venimos de la huella que forjaron otros, antes, esa guía que sirve para seguir andando sin vender la guitarra. Venimos de las grandes promesas.
Derqui ciudad del regreso. Derqui el lugar que se elige para volver.
Y acá están un par de esos que siguen firmes resistiendo la canción.
Eric Le-Quesne, profe de Música y compositor, estuvo ahí y nos contó: “Fue una juntada de amigos músicos que organizó Diego Ramírez en la casa de su tío el profe Tejeda (de matemáticas) y ex director de la Técnica 2 de Derqui”.
“Sin querer, por casualidad o causalidad, se dio que fue una reunión en donde confluyeron distintas generaciones de músicos produciéndose algo así como la reunión de la historia viva de la música derquina”, afirma el amigo, y sigue reflexionando con mirada de poeta, “fue una juntada que, ayudada por el día, nos permitió salir a todos con el espíritu colmado de energía positiva”.
Charly Pintos, el “gallego” Regueral, Pablito Etcheverry, Betito Toledo, Sergio Benítez, Juan Pablo Mendoza, Walter Socca, Christian Verón completan la mesa además del anfitrión mencionado y nuestro interlocutor.
“Y también se dio al final que terminamos reflexionando sobre la importancia de la amistad y de hacerse un tiempo para uno mismo y reunirse, sobre todo, en esta era virtual; para no perder de vista lo esencial y volver a ocupar con música y talentos autóctonos los espacios que dejamos vacíos por la vorágine cotidiana”, dijo Eric a El Apogeo Diario al final de la nota.
Lindo toparse con estas cosas del barrio que antes estaban y ahora, tal vez, no tanto. Y por eso la compartimos en el diario del pueblo. Para que resuene.















