Una organización, formada en su mayoría por jóvenes del Oeste, hace feliz la realidad de quienes más necesitan.
Desde su apertura, Sonrisas Solidarias ha emprendido diferentes proyectos enlazados por la solidaridad y el desafío de mejorarse día a día.
“Sonrisas es la primera asociación civil solidaria sin fines de lucro de Castelar. Arrancamos en el 2008 cuando realizamos una movida muy grande para el Impenetrable chaqueño; llevamos agua, juguetes, alimentos no perecederos. En el 2011 nacimos como grupo y en el 2012 conformamos la asociación civil”, explica Lucas Marasa, presidente de la organización. “Es un título meramente formal, acá todos somos iguales”, aclara enseguida.
En la sede se realizan talleres cuyo fin es la interrelación entre el equipo de trabajo, los voluntarios y los vecinos. Espacios de arte, literatura, manualidades, diálogo y debate de ideas para que ese círculo entre los hogares y los talleres cierre de la mejor manera.
Un ejemplo de esto es el trabajo que realizan con las abuelas del geriátrico Sagrada Familia, lugar que visitan cada quince días.
“Apuntamos a muchos objetivos: la recreación, los comedores, la mejora edilicia; en los talleres hacemos manualidades que después vendemos para juntar dinero o regalamos a las abuelas del geriátrico para Navidad.”
Lucas agrega que son un grupo de gente que pasó de la recreación básica, por ejemplo ir a jugar a la pelota con los chicos del hogar, darles la merienda y luego irse, a empaparse más de aquello que sucede en los distintos lugares a los que van a ayudar.
Los chicos colaboran con Romeo Herrera quien padece cuadriplejía espástica (no camina, no se sienta, no traga por sus propios medios, no mueve los pies, ni las manos ni la cabeza) realizando eventos para ayudar a su mamá, Julieta; también prestan ayuda al comedor Divino Pastor con donaciones de comida, ropa o calzado e involucrándose con las problemáticas sociales de los chicos que allí concurren; otro espacio es el comedor Sol y Luna con el cual tienen un programa de padrinazgo: a cada voluntario que quiera donar se le asigna un alimento no perecedero para que done de forma mensual y así cubrir las necesidades mínimas.
“Prestamos ayuda a la Casita de Ramona en Morón Sur, Puerta de Esperanza en Merlo, La Casa del Niño en San Martín”, repasa.
Además de colaborar mensualmente con dichos lugares, tienen capacidad de respuesta ante algún desastre natural como fue la inundación de La Plata y ahora de Luján. “En esos casos, las entregas son siempre en mano.”
“La acción no es importante por la acción en sí sino porque cada uno de los voluntarios da lo más preciado al otro: su tiempo”, reflexiona. “El trabajo voluntario es muy cansador a nivel físico pero emocionalmente nos enriquece el alma porque descubrimos que tenemos una fuerza vital que hace que nos esforcemos por entregar lo mejor de nosotros”.
Una red de gente trabajando por el otro, dando de su tiempo para doblar ropa que luego usará quien no tiene… Nos necesitamos, enseñamos y aprendemos cada día que el prójimo no es un ser invisible al que podemos saltar así como así; su realidad nos afecta y debería conmovernos porque como sociedad somos responsables si no hacemos nada.
Al final de la charla se suma Denise; tanto ella como Lucas coinciden en que la fuerza interior que los moviliza a ayudar está con ellos desde siempre.
“No tenés que dar lo que te sobra, tenés que dar lo que te cuesta un poquitito más. A mí no me sobran los momentos… La pulsión de ayudar late y late; me motiva el que exista un objetivo común para la comunidad”, afirman e invitan a quien quiera a acercarse, “probá, vení a un evento a ver qué te pasa, es la manera de encontrarte a vos mismo y saber si tenés actitud de voluntario.”
Todos somos parte del mismo presente. Tal vez parezca un granito de arena, pero la ayuda de cada uno de nosotros puede sumar a la difícil tarea de la solidaridad.
Son oportunidades pequeñas que nos rodean para que demos el primer paso.
Podés comunicarte con Sonrisas Solidarias a través de su mail: contacto@sonrisasolidarias.com.ar; o acercándote a su sede: Mitre 2112, Castelar. Buscá Sonrisas Solidarias en Facebook y entérate de los eventos que hacen.
por Noelia Venier
















