A principios de septiembre Sol Laborde fue mamá. Su bebé nació sano pero en la recuperación de la cesárea la joven falleció.
Sol fue sometida a una cesárea de urgencia y su recuperación había comenzado bien pero cuando faltaba poco para que le dieran el alta, la chica acusó dolores abdominales y le hicieron estudios que arrojaron que tenía los glóbulos blancos altos.
A las pocas horas tuvo que ser derivada al Hospital Sanguinetti por una reacción que le provocó ardor en todo el cuerpo, sarpullido, se le hinchó el abdomen.
Lamentablemente, falleció el 4 de septiembre.
La familia de Sol está segura de que la causa del deceso tiene que ver con una serie de medicamentos que le suministraron, vía intravenosa, para el dolor, pero que pasaron más rápido, mucho más rápido, de lo que se preveía.
La hipótesis que tienen es que los medicamentos que le suministraron debían hacerlo en 24 horas y se los hicieron pasar en 15 minutos. Por eso señalan que el fallecimiento se lo habría provocado el exceso de esas medicinas.
“Sol estaba bien hasta que le empezaron a suministrar la medicación; el goteo fue muy rápido. Después de la medicación mi hermana se empezó a brotar. Sentía que le ardía el cuerpo. La bañaron y mejoró. Luego se le hinchó el abdomen, gritaba de dolor y la transfirieron al Hospital Sanguinetti porque dijeron en el Meisner que podría tener cálculos en la vesícula. Pero al llegar allá, los médicos le hicieron otra ecografía y no los encontraron”, declaró su hermano Juan Ángel Laborde al diario Pilar de Todos.
“Al llegar al Sanguinetti, mi hermana ya estaba muy mal. Vomitaba y estaba muy dolorida. La intervinieron quirúrgicamente para encontrar la causa del dolor en el abdomen, le quitaron un bazo para evitar que se desangre y la iban a volver a operar pero su cuadro era muy delicado. Tuvo cinco paros cardíacos hasta que su corazón dijo basta. Hasta el 2 (septiembre) a la mañana yo le mandaba mensajes y ella me contaba que a la tarde le daban el alta. Todo se desmoronó cuando le dieron los medicamentos tan rápido”, lamentó su hermano.
Ante esta situación realmente dolorosa la familia pide la exhumación del cuerpo y la autopsia correspondiente. Denuncian “mala praxis”.















