Juan Pablo Román Del Papa Ferraro (54), más conocido como “Juancho el escultor”.

“Antes de la cuarentena, me encargaron para el cruce de la Ruta 6 y Ruta 8, hacer los Pájaros de Del Viso. Resulta que teniendo los 3 pájaros listos (una golondrina, un benteveo y un zorzal), lamentablemente por temas políticos -esto fue antes de las PASO del 2019-, me terminé quedando con las obras. Hoy hay dos expuestas frente al Dickens, en la quinta de un amigo, un lugar increíble que se llama Todo de Campo. Claudio es chef y hace cosas riquísimas. Y los pájaros están ahí al cuidado de ellos”.
Vive en el Barrio Montecarlo de Del Viso, trabaja con materiales reciclados, “primero porque me hace bien sentir que hago una especie de aporte a la naturaleza, ojalá pudiera reciclar muchas más cosas; después porque es lo mío, trabajar con hierro ensamblado”, arranca la nota mate en mano y con la escultura de Maradona (de 1,65) al lado.
“Con el correr de los años uno se va metiendo y va aprendiendo, hace 20 años que me dedico a la escultura, yo era fotógrafo y colgué la cámara por esto”.
También estudió iluminación y fotoperiodismo, cuenta que de niño fue muy observador y sigue mirando los tonos de la vida fotográficamente.
“Llegué a Del Viso en el 2000, vengo de Villa Adelina, con mi esposa queríamos darles a nuestras hijas una vida más en contacto con la naturaleza”, comparte Juancho, que conoció Del Viso de una manera muy especial: “Iba a pasar un día de camping y bajé a la Ruta 26 a cargar nafta, es muy gracioso porque yo tenía un auto 0 kilómetro y me chocó un Falcón en Del Viso, así que tuve que ir a hacer la denuncia a la comisaria, así conocí todo ese barrio de quintas hermosas y me quedé enamorado. Después surgió la posibilidad de comprar donde hoy tenemos nuestra casa, Barrio Montecarlo”, un lugar muy lindo atrás del shopping Paseo Pilar y el Cementerio Parque Recoleta, en la baja de Lisandro de la Torre y Panamericana Ramal Pilar.
-¿Cómo es vivir de las esculturas?
-Empecé con esto por una curiosidad hacia lo palpable, fue como pasar del papel al 3D, ya me gustaban mucho las texturas en la fotografía, cortezas de árboles, óxidos, hierros viejos. En fin, nosotros somos 6 hermanos y un día le pedí a Rodri, uno de mis hermanos que tenía cerquita viviendo, que me enseñe a soldar, así empecé.
En ese momento Juancho estaba estudiando paisajismo y tuvo la oportunidad de mostrar sus obras en Estilo Pilar. Le fue bien.
“En una de esas exposiciones hice el cambio, yo me la estaba jugando mucho laboralmente así que dejé todo y arranqué con las esculturas”.
Su padre fue contador; su madre, poeta; su tío abuelo, escultor, muy conocido (Juan Carlos Ferraro, discípulo de Perlotti). “De chico tuve un pincel en la mano, mi vieja pintaba cuadros, fluía el arte por todos lados, Mabel Albina Libertad Ferraro, mi madre amaba la naturaleza y la cultura”.
El fruto no cayó muy lejos del árbol.
















