Una olla popular solo molesta a quien nunca tuvo hambre

Este comedor es parte del MUP.

El comedor Caacupé del barrio La Escondida ayuda a 300 personas por semana.

“Martes y jueves entregamos comida y los sábados, a veces, preparamos arroz con leche, chocolatada o sanguche con fruta”, comparten Ramona, Catalina y Mariana.

“Mi hija Sully y mi nieto Gustavo también son parte del equipo”, dice Ramona para que los mencionemos en el diario.

Ojalá no tuviésemos que publicar en El Apogeo estas notas, eso significaría que no habría gente con hambre. Sin embargo, es un honor para nosotros darle un lugar a tanta gente que hace cosas por los demás. Porque la solidaridad nos está salvando.

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