
Derqui tiene abuelos y nietos que se encuentran a la sombra de los patios y bajo el sol de la mañana. Generaciones hechas de amor. Cosas del barrio y sus historias.
Don Jesús Velay Castro, alias “el gallego” Velay, oriundo de Galicia, España, llegó a Argentina cuando tenía 12 años, con sus hermanos y padres.
Hoy recorre el camino de la vida con una sonrisa y 90 primaveras en su andar.
A Derqui arribó en 1967. Según cuenta la leyenda, “se vino desde Domínico cuando compró la propiedad de Malena, la cantante de tango, sin saber lo que compraba”.
Y cuando pisó la Ciudad del Saludo y la Amistad, fue un flechazo directo al corazón, un amor a primera vista.
Casado con Carmen Matilde de Velay, más conocida como “la Coca”, forjaron un hogar. Una familia.
En la foto que compartimos, don Jesús está con uno de sus nietos, Osmany Estopiñán Velay, hijo de Mariela “la gallega” Velay.
En su visita al barrio que tanto le dio, hizo muchas cosas: caminar por el nuevo Paseo Alfaro, renovar su licencia de conducir, fumar un habano y rociar el alma con alguna bebida espirituosa.
También celebró la Navidad y el Año Nuevo junto a su gente.
Una historia llena de historias: el hombre que vino de Finisterre, el fin de la tierra, aquella ciudad natal que lo vio partir de adolescente considerada el punto más occidental del mundo según los romanos, famosa por sus espectaculares atardeceres y por ser el final tradicional del Camino de Santiago, volvió a Derqui una vez más.















