Las mujeres del básquet femenino del Club Presidente Derqui llevaron adelante un encuentro entrañable y necesario donde reivindicaron su historia, reconocieron a sus pioneras, resaltaron el trabajo de la subcomisión actual y las familias que acompañan y proyectaron el futuro de esta disciplina deportiva con años de pasión derquina en la “gloriosa institución”.

“Este año nos pusimos la camiseta de Subcomisión de Básquet Femenino, con mucha pasión y, con toda una vida en este querido club, decidimos llevar adelante este brindis que fue uno de los tantos objetivos que nos propusimos y pudimos cumplir en este 2025”, expresaron Sol Tabarez, Carla Berruti y Maru Mancini.
Hoy son mamás que acompañan a sus hijas e hijos a practicar deportes en el club donde ellas mismas crecieron, llevadas de la mano de sus padres y madres. Y así, la gran familia del Club Derqui viene haciendo camino desde hace más de medio siglo.
“Conocer nuestra historia es conocer nuestra identidad, unidas por el básquet e impulsadas por la pasión, hemos demostrado que juntas, en equipo, somos más fuertes. Cada una de las generaciones que pasaron por todos estos años llevaron la bandera del club contra viento y marea, pero desde 1953 hasta hoy, esa pasión por el básquet femenino se mantuvo viva y en una hermosa tarde de reencuentros pudimos darle homenaje a nuestras pioneras con un pequeño y sincero reconocimiento como muestra de nuestro eterno agradecimiento”.
El sábado 8 la temperatura estuvo ideal para cobijar, al caer el sol, un recorrido de emociones compartidas acompañada de fotos, charlas, recuerdos, entrega de reconocimientos, con una rica picada de fiambres, pizzetas (espectaculares), bebidas y una exposición de carnets de socias de todos los tiempos.

Luisa Carpegna, Maringa Koprivsek, Mary Castro, Patricia Tamburini, Daniela Palpacelli, Nancy Basualdo y Elisa Gauna fueron las pioneras homenajeadas y aplaudidas por un centenar de vecinas y vecinos, familiares, jugadoras, etc.
“Para nosotras son y serán siempre un ejemplo y orgullo, porque salieron de las pistas de baile a la cancha de básquet con sus camisetas rosas subidas de tono y su buzo amarillo comprado con el esfuerzo de rifas y mucho sacrificio. Representando al club en esos tiempos donde todo comenzaba, donde ni siquiera el techo la cancha estaba”, recordaron.

También se recordaron a algunas mujeres que sembraron mucho en el club y ya no están físicamente: Marta Ruggeri, Norma Galván y la querida Martita Floriani. Actualmente, sus nietas juegan en el club.
Una mención especial para los técnicos, “que guiaron con valores, formaron con respeto y pusieron a disposición su talento para acompañar el crecimiento de tantas generaciones de basquetbolistas”.
Una tarde soñada e íntima, importante para recordar y reencontrarse.
“Gracias de todo corazón a cada una de las familias que con amor y compromiso hoy colaboran y son parte de esta nueva Subcomisión de Básquet”, expresaron las organizadoras arrancando el aplauso de toda la concurrencia.
Hubo emoción, fotos, risas y muchos abrazos. “En la semana fuimos con Quique a visitar a la casa a dos pioneras de más de 80 años, que por razones personales no pudieron venir, pero quisimos acercarles nuestro respeto y reconocimiento: Blanquita Nogueroles y Susana Echeverry”. Para el cierre, rescatar las lágrimas enjugadas de bellos recuerdos y nostalgia de mucha gente que hacía rato no entraba al club y ni bien cruzó la puerta de ingreso empezó a emocionarse.
















