Adalberto López (71), peluquero de raza; Benjamín Robledo (76), el que se fue y volvió; y Cacho Tú (80), el peluqueado.

Estos purretes estaban recordando épocas de los años 50 y 60 en Derqui, cuando un emisario de El Apogeo escuchó la charla y se preguntó:
-¿Qué pasaba en el pueblo por esos años?
-Hablábamos de la primera cancha del Club Derqui que estaba al lado del criadero de Prado, donde termina la calle Antonio Toro contra las vías -responden Benjamín y Cacho ante la atenta mirada de Adalberto.
-También nos acordábamos de las casaquintas de esa zona, cerquita de lo de Chambroni, todo lleno de eucaliptos que daban una sombra bárbara -dice uno.
-Y como los dueños de las casaquintas venían solo los fines de semana, les usábamos las piletas y comíamos las frutas de los árboles sembrados por ahí -dice otro.
-¿Eran unos bandidos?
-No, nunca entramos a las casas ni tocamos nada, solo nos metíamos a las piletas y comíamos las frutas, sino se caían las mandarinas, naranjas, eso -se defienden.
-¿Qué tiene Derqui que ahora todos quieren vivir acá?
-Será por la tranquilidad. Sigue siendo pueblo, aunque seamos ciudad -responden al unísono.





