El lunes 3 de julio arrancó un nuevo ciclo en la Sala Platinum del complejo Multiplex ubicado en Palmas de Pilar.
La película elegida para esta primera función fue Sieranevada, film rumano del aclamado director Cristi Puiu (La noche del Sr. Lazarescu).
La sinopsis cuenta con letras enmarcadas: el film tiene cuerpo y alma de obra total. Cada nuevo plano secuencia – casi siempre dentro del hogar familiar y siempre filmado desde una posición fija (el punto de vista lo es todo) – ayuda a que el espectador vaya conociendo nuevos matices de la convulsa realidad de una familia tan extraña como cualquier otra. Aunque lo fascinante es el modo en que Puiu convierte el conjunto en una caja de resonancia conceptual: en una escena, unos primos discuten sobre la credibilidad de las teorías conspiratorias sobre el 11S neoyorquino; en otra, un cura se queja del empeño que ponen los ateos en cuestionar los dogmas religiosos; en uno de los mejores pasajes, el protagonista le cuenta a su mujer una delirante historia de su infancia en la que su padre se creyó una inverosímil excusa inventada por su hermano. Creer o no creer, cuestionar o no cuestionar, vivir “felizmente” en la mentira (de las infidelidades, de la utopía comunista) o exigir la verdad, afrontando los miedos y aceptando la incertidumbre de lo real. Y este es sólo uno de los tentáculos del artefacto ideológico y filosófico que contiene Sieranevada.





