Un vecino ha partido pero su historia no. Ha de quedar su paso por el barrio dando vueltas en las voces de quienes lo conocieron. Hugo Belmonte dejó una estela y en esa ráfaga quedarán para siempre los buenos días, los hasta luego, los llamados para que el vecino acuda en nuestro auxilio, listo para dar una mano, siempre al pie del cañón.
Gracias, Huguito, por su hospitalidad; por hacer de Derqui un lugar mejor. El barrio lo va a extrañar. Desde estas páginas mandamos un abrazo para la persona a quien supo amar y cuidar, su hijo Matías.
“Quisiera agradecerle a cada persona que firmó una publicación, mandó un mensajito o me llamó y que estuvo en el velatorio despidiendo a mi viejo. Fue muy dolorosa para mí esta pérdida tan grande que tuve. Muchas gracias de nuevo y a vos viejo, jamás te voy a olvidar, yo sé que ahora estás con la gorda, feliz seguramente, y no me va a alcanzar la vida para agradecerles el amor y cariño que me trasmitieron. Se me fue el más grande del universo. Te amo pa y hasta siempre.” (Mensaje de su hijo.)
Acá nada se pierde. Acá todo es memoria.





