El negocio del cigarrillo y la muerte empaquetada

Según algunas estadísticas que tomaron estado público, desde que empezó la cuarentena aumentó el consumo de cigarrillos en un porcentaje desmedido. También el consumo de alcohol, antidepresivos y ansiolíticos. Las llamadas “drogas legales”.

“Un dato para tener en cuenta es que una enorme mayoría de quienes recurren a estas sustancias reconocen que ese consumo impacta negativamente en sus relaciones interpersonales. En un contexto donde resulta de vital importancia poder mantener la tolerancia y la convivencia pacífica dentro de los hogares”, describe un estudio de la Defensoría de la Provincia de Buenos Aires.

También es cierto que el humo de tabaco contiene muchas sustancias químicas que son dañinas, tanto para fumadores como para quienes no fuman. Sustancias cancerígenas.

Fumar es la causa principal de muerte prematura, que puede prevenirse. Un estudio hecho en EE.UU., por el Instituto Nacional del Cáncer, asegura que fumar cigarrillos y la exposición al humo de tabaco causa cerca de 480 000 muertes prematuras cada año. De esas muertes prematuras, cerca de 36 % son por cáncer, 39 % son por enfermedades cardíacas y apoplejía, y 24 % son por enfermedades pulmonares.

Aneurisma de la aorta (una hinchazón como globo en una arteria del pecho), EPOC, bronquitis crónica y enfisemadiabetesosteoporosis, artritis reumatoide, degeneración macular, catarata; son algunas de las consecuencias de fumar cigarrillos.

Empeora los síntomas de asma en adultos, el riesgo de contraer tuberculosis y otras infecciones de las vías respiratorias. Además, causa inflamación y debilita la función inmunitaria.

¿Qué pasó? ¿Cómo llegó una parte de la humanidad a comprar veneno para aspirarlo y entender como eso un acto de estatus social?

El aumento del consumo de estas “drogas legales”, durante la cuarentena y el aislamiento social que busca, por sobre todas las cosas, proteger la vida, ha desatado o agudizado en muchas personas la falta de manejo de las ansiedades y temores que, entre otras cosas, dejan al descubierto un sistema que, basado en el consumo y la producción, no ha cuidado la integridad física, psicológica y espiritual del ser humano. Como tampoco el medioambiente y la madre tierra.

Más bien todo lo contrario.

En este momento, en Argentina, el faltante de cigarrillos, un producto altamente nocivo para la salud, está generando el aumento indiscriminado del precio de los atados de puchos que, encima, le dejan una mínima e insignificante ganancia a quienes día a día levantan sus cortinas y entregan su tiempo y trabajo en kioscos y comercios que los venden.

Todo lo nocivo que hay en el mundo tiene el signo del dinero arriba, llámese dólar, libra, yen, euro, franco, peso o como quieras llamarlo.

“Es vital para la vida de las personas saber, cada mañana, para qué se levantan.”

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